Una presentación de Charly y Johayron celebrada en Baire, Santiago de Cuba, terminó en un incidente violento que dejó en estado grave a Raúl Reyes Álvarez, un joven de esa localidad.
Según testimonios publicados en redes sociales, la pelea comenzó dentro del espacio donde se desarrollaba el concierto y continuó después en los alrededores.
Reyes Álvarez permanece con vida y reportado grave. Sus familiares se mantienen pendientes de nuevos informes médicos, aunque hasta el momento no se ha divulgado un parte oficial que permita conocer la gravedad específica de sus lesiones ni el tratamiento que recibe.
Versiones diferentes sobre el origen de la pelea en Baire
Las publicaciones identifican como presunto implicado a Roco Socarrás, cubano residente en Estados Unidos y propietario del Bar ROCO, un establecimiento conocido en Baire. Socarrás viaja con frecuencia a Cuba para atender sus negocios y, según esas versiones, tenía previsto regresar a territorio estadounidense el próximo día 28.
No existe información oficial sobre su situación legal. Los testimonios aseguran que deberá responder ante las autoridades cubanas, pero no indican si fue arrestado ni bajo qué figura podría investigarse el caso. Tampoco se han divulgado posibles cargos en su contra.
La discusión sobre lo sucedido tomó otro rumbo cuando Yadmig Osoria afirmó en los comentarios que la reacción atribuida a Socarrás habría ocurrido mientras defendía a un hijo que estaba siendo atacado. La usuaria cuestionó que se presentara el caso sin explicar cómo comenzó el enfrentamiento y pidió evitar conclusiones anticipadas.
Yois Ramos, autor de la publicación original, respondió que su intención era informar sobre el joven herido y no decidir quién tuvo la responsabilidad. Señaló que corresponderá a las autoridades determinar si existió legítima defensa o si los hechos constituyen una conducta penalmente sancionable.
Apagón durante el concierto provoca críticas entre residentes
La celebración también generó cuestionamientos por las condiciones eléctricas de Baire. Varios testimonios aseguran que el espectáculo comenzó mientras la localidad estaba afectada por un apagón y que el escenario sí contó con energía para desarrollar la presentación.
Janeidis Lopez Ferrales y Yau ASalcedo criticaron esa situación en redes sociales. Ambas cuestionaron que pudiera mantenerse electricidad para el evento mientras numerosos residentes enfrentaban cortes del servicio y dificultades de conectividad, problemas que forman parte de la vida cotidiana en la zona.
Ingresos del evento también generan polémica
Las versiones difundidas calculan que el concierto habría generado entre dos y tres millones de pesos mediante entradas y alquiler de mesas. Algunas publicaciones sitúan el precio de acceso en unos 3.000 pesos. Las cantidades no han sido confirmadas por los organizadores ni por los artistas.
Los comentarios utilizaron esas cifras para contrastar el gasto en entretenimiento con el alto costo de los alimentos y otras necesidades básicas. También surgieron críticas políticas contra el Gobierno cubano y contra quienes organizan o respaldan este tipo de espectáculos en localidades golpeadas por apagones y escasez.
El caso continúa rodeado de interrogantes. No se conoce oficialmente cómo comenzó la pelea, cuál es la situación judicial de Socarrás ni cómo evoluciona Reyes Álvarez. La celebración terminó así convertida en tema de debate en Baire, tanto por el joven herido como por las críticas sobre la crisis eléctrica y económica que enfrenta la población.