Una cubana cuestionó públicamente al Gobierno de Miguel Díaz-Canel por la situación de los adultos mayores de su generación, a partir del caso de su padre, Raúl González Hernández, un científico jubilado de 81 años que, según denunció su hija, sobrevive con una pensión de 4.500 pesos cubanos. La publicación expone las dificultades que enfrenta un sector de la población que durante décadas respaldó el proceso revolucionario.
Elizabeth González Aznar relató que su padre nació en 1945 en Madruga, entonces perteneciente a La Habana y actualmente en Mayabeque. Creció en una familia campesina de nueve hermanos y comenzó a trabajar desde niño para ayudar a sus padres.
Según su hija, González Hernández vivió los primeros años de su vida bajo el capitalismo y posteriormente se incorporó al proceso revolucionario. Con el paso de los años estudió y desarrolló una carrera científica que, de acuerdo con la publicación, incluyó la creación del producto Trofin y varias formulaciones farmacéuticas patentadas.
Un científico jubilado que dice sobrevivir con 4.500 pesos
González Aznar afirmó que su padre nunca recibió beneficios económicos por la creación del producto, aunque sostuvo que este ayudó a pacientes con anemia ferropénica y otros estados carenciales. Después de décadas de trabajo, el hombre llegó a la jubilación con una pensión que su hija sitúa en 4.500 pesos mensuales.
“¿Cómo cree usted que vive?”, preguntó González Aznar al presidente cubano. Su propia respuesta fue que no vive, sino que “sobrevive”, al igual que muchos integrantes de su generación.
La mujer dirigió entonces una serie de cuestionamientos al Gobierno cubano. Preguntó si sus dirigentes sienten vergüenza por la situación de quienes dedicaron buena parte de sus vidas al país y que ahora enfrentan hambre y dificultades económicas.
También cuestionó las promesas oficiales de nuevas medidas económicas. En particular, vinculó su crítica con las 176 medidas anunciadas por el Gobierno y preguntó cuánto tiempo más se exigirá sacrificio a una generación que, según su relato, ya entregó décadas de trabajo.
Denuncia atención deficiente a adultos mayores vulnerables
La publicación también describe dificultades relacionadas con la asistencia social. González Aznar afirmó que su padre tuvo que reclamar ante la Seguridad Social para ser reconocido como adulto mayor asistenciado.
Según su testimonio, posteriormente acudió al Sistema de Atención a la Familia (SAF) de San Agustín, en La Lisa, donde habría presenciado situaciones que, según ella, le provocaron sufrimiento.
La autora cuestionó que los dirigentes conozcan realmente las condiciones en las que viven las personas vulnerables. A su juicio, las autoridades reciben una imagen diferente de la realidad porque no visitan directamente esos lugares ni escuchan suficientemente a la población.
“Los han matado en vida”, escribió al referirse al impacto que, según considera, ha tenido la situación actual sobre su padre y otros integrantes de esa generación.
“No voy a callar” por la generación de sus padres
Raúl González Hernández también publicó un texto en el que calificó de “cínica, hipócrita y mentirosa” la actuación de la dirección del país. En su mensaje cuestionó los resultados de los últimos años y sostuvo que el Gobierno intenta justificar la crisis mediante el embargo estadounidense.
El jubilado pidió que se produzcan cambios en la sociedad cubana y afirmó que estos deberían contar con la participación de la población. También sostuvo que el actual sistema ha profundizado las dificultades económicas y sociales.
La publicación de su hija recibió numerosas respuestas de personas que afirmaron pertenecer a la misma generación o a generaciones posteriores. Algunos relataron experiencias similares de abandono, pobreza y decepción después de décadas de trabajo y respaldo al proceso revolucionario.
El caso expuesto por González Aznar coloca nuevamente el foco sobre la situación de los adultos mayores en Cuba, particularmente de quienes llegaron a la jubilación después de dedicar gran parte de sus vidas al sistema. Su pregunta al Gobierno resume el reclamo: “¿Qué más tienen que soportar estos cubanos?”.