El estadio Augusto César Sandino, ubicado en Santa Clara, Villa Clara, comenzó el 9 de octubre de 2026 la instalación de 80 paneles solares para reducir su dependencia del Sistema Eléctrico Nacional. La inversión convertiría a esta instalación en el primer estadio de béisbol cubano con generación fotovoltaica propia, mientras los apagones y la escasez de combustible afectan a la población y al desarrollo de las competencias deportivas.
La iniciativa fue divulgada por el periodista deportivo Dayron Pérez Urbano, de la emisora CMHW La Reina Radial del Centro. El sistema tendrá una potencia aproximada de 60 kilovatios, destinada al funcionamiento de las dependencias interiores. Fotografías de Mariela Fonseca, difundidas por Estereocentro Soy Villa Clara, muestran las labores de traslado y montaje de los equipos mediante grúas.
¿Cómo funcionarán los paneles solares del estadio Sandino?
Los dispositivos se colocarán sobre el techo de las gradas, a la derecha del home plate. Los responsables eligieron esta ubicación por la menor frecuencia de conexiones de foul. También instalarán una malla protectora para reducir el riesgo de daños provocados por las pelotas durante los partidos.
Sin embargo, la energía solar no garantizará por sí sola todas las operaciones del recinto. Según CMHW, está prevista la llegada de dos equipos electrógenos diésel, con una potencia anunciada de 69 kilovatios, para alimentar el nuevo alumbrado LED y la pizarra electrónica del jardín central. No se ha confirmado la instalación de baterías ni el presupuesto destinado al proyecto.
Apagones en Cuba afectan al béisbol nacional
La inversión coincide con una crisis eléctrica que mantiene extensas zonas del país sin servicio durante varias horas. Para el 10 de octubre, las autoridades estimaron una disponibilidad de 1.250 megavatios frente a una demanda de 2.900 MW. Las afectaciones previstas durante el horario de mayor consumo alcanzaban los 1.680 MW.
Lázaro Guerra Hernández, director general de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas, reconoció que más de 1.200 MW de capacidad técnicamente disponible permanecían fuera de servicio por falta de combustible importado. La situación también perjudica al deporte nacional, obligado a modificar calendarios y reducir desplazamientos.
La 65 Serie Nacional de Béisbol, iniciada el 4 de octubre, adoptó una división en dos zonas geográficas para ahorrar combustible. Durante mayo también fueron suspendidos los campeonatos juveniles Sub-12, Sub-15 y Sub-18. Los Cocodrilos de Matanzas enfrentaron dificultades de transporte por falta de diésel.
Otros estadios cubanos también buscan energía solar
El Instituto Nacional de Deportes anunció en agosto planes para extender esta tecnología a instalaciones provinciales, aunque reconoció dificultades de financiamiento. En 2025, el estadio de fútbol La Polar, en La Habana, incorporó 35 kilovatios de capacidad fotovoltaica. Para el Estadio Latinoamericano se calculó una inversión aproximada de 600.000 euros.
Inaugurado el 8 de enero de 1966, el Sandino es sede de los Leopardos de Villa Clara y tiene capacidad para entre 18.000 y 20.000 espectadores. Su construcción utilizó elementos prefabricados de hormigón y su diseño sirvió como referencia para otros recintos deportivos del país.
Aunque el proyecto representa una alternativa energética, todavía se desconoce cuándo comenzará a funcionar y cuánta autonomía proporcionará durante los apagones. La instalación también contrasta con las dificultades de numerosos hogares cubanos para acceder a un suministro eléctrico estable.