Una montaña de basura volvió a interrumpir el recorrido del tren Habana-Guantánamo a su paso por Las Tunas, donde la acumulación de desperdicios sobre los rieles obligó a detener el convoy este miércoles 14 de octubre. El incidente ocurrió en el reparto Aguilera y forzó a trabajadores ferroviarios y residentes a retirar los obstáculos manualmente para que los pasajeros pudieran continuar su viaje.
El periódico provincial 26 informó que los desechos habían invadido nuevamente la línea férrea, pese a las labores de limpieza realizadas en los alrededores. La publicación oficial reconoció que todavía quedan grandes cantidades de residuos pendientes de recoger. La intervención de los empleados del ferrocarril y de los vecinos permitió despejar el tramo, aunque el episodio volvió a exponer los riesgos que enfrenta la circulación ferroviaria.
La basura vuelve a detener un tren en Las Tunas
El mismo punto había provocado una emergencia en septiembre, cuando el maquinista tuvo que accionar los frenos para evitar un posible accidente. En aquella ocasión, varios viajeros abandonaron los vagones y utilizaron herramientas improvisadas para retirar los materiales que cubrían la vía. Apenas unas semanas después, el problema reapareció sin que las acciones de las autoridades consiguieran impedirlo.
La situación preocupa porque los objetos depositados sobre una línea ferroviaria pueden obstaculizar la marcha y comprometer la seguridad de los pasajeros. Además, cualquier parada inesperada afecta un servicio que ya enfrenta limitaciones de frecuencia y disponibilidad de recursos. No se han comunicado daños personales ni un descarrilamiento relacionados con este nuevo episodio.
Las Tunas no cuenta con personal suficiente para recoger los desechos
Las dificultades del servicio de Comunales van más allá de este vertedero. En febrero de 2026, la prensa estatal reconoció que la provincia necesitaba 657 carretoneros para atender la recogida, pero disponía solamente de 229. De ellos, poco más de 60 trabajaban en la capital provincial, una cantidad insuficiente frente al volumen de residuos generado diariamente.
A la falta de empleados se suman vehículos fuera de servicio y problemas para conseguir combustible. Las autoridades han recurrido a medios de tracción animal para trasladar desperdicios, pero tampoco cuentan con suficientes equipos de ese tipo. Durante febrero, los camiones destinados a estas labores llegaron a quedarse sin combustible, lo que agravó la acumulación en distintos barrios.
Ante la ausencia de soluciones estables, una pequeña empresa privada comenzó a colaborar voluntariamente con la limpieza durante agosto. Sin embargo, los vertederos continuaron ocupando espacios cercanos a viviendas y otras instalaciones. A principios de octubre, cuando Las Tunas celebró sus 230 años de fundada, numerosos residentes identificaron la higiene urbana como uno de los problemas más urgentes de la ciudad.
La crisis de recogida de basura afecta también a La Habana
El deterioro del saneamiento urbano alcanza otras provincias. En la capital cubana, Reuters informó en febrero que apenas 44 de los 106 camiones recolectores estaban operativos. La falta de combustible y el desgaste de los equipos han dificultado el traslado de los residuos, mientras numerosos ciudadanos conviven con acumulaciones en calles, aceras y espacios públicos.
La situación coincide con los problemas del transporte ferroviario nacional. Desde junio, el tren Habana-Guantánamo había reducido sus salidas a una cada 16 días debido a la escasez de combustible. Posteriormente, el Ministerio de Transporte informó de una suspensión temporal por las afectaciones del huracán Melissa, según los reportes disponibles.
Mientras las autoridades provinciales también responsabilizan a quienes arrojan desperdicios en lugares inadecuados, la insuficiencia de personal, vehículos y recursos mantiene sin resolver la recogida regular. Lo ocurrido en Aguilera demuestra que la acumulación de basura ya no representa únicamente un problema de higiene: también puede paralizar un medio de transporte y poner en peligro a quienes dependen de él.