China, Rusia e Irán salieron en defensa de Raúl Castro después de que la justicia de Florida emitiera una orden de arresto en su contra por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996. Los tres gobiernos cuestionaron la decisión judicial entre el 19 y el 21 de octubre de 2026, al considerar que Estados Unidos utiliza el proceso para aumentar la presión política sobre La Habana.
Según reporta el diario independiente 14ymedio, la reacción más reciente llegó este miércoles desde Pekín, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, calificó al exmandatario como un dirigente revolucionario de gran prestigio y rechazó el uso de procedimientos judiciales para presionar a Cuba. Según informó la agencia Xinhua, también exigió el levantamiento de las sanciones estadounidenses.
Rusia e Irán cuestionan las acusaciones contra Raúl Castro
Moscú rechazó las imputaciones y las atribuyó a una supuesta represalia de sectores anticastristas radicados en Miami. La Cancillería rusa describió a Castro como un amigo de su país, defendió la cooperación bilateral y advirtió que una escalada del conflicto podría afectar la estabilidad regional.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Irán calificó la orden de detención como una acción criminal e ilegal. En declaraciones divulgadas por la agencia Irna, Teherán acusó a Washington de recurrir a medidas coercitivas contra Cuba y sostuvo que estas políticas contradicen los principios del derecho internacional.
¿Por qué la justicia de Florida ordenó arrestar a Raúl Castro?
La causa estatal fue anunciada el lunes 19 de octubre por el fiscal general de Florida, James Uthmeier. La jueza Ariana Fajardo Orshan firmó una orden de arresto sin derecho a fianza contra Castro por conspiración para cometer asesinato en primer grado. El procedimiento es independiente de la acusación federal presentada en mayo de 2026.
Los cargos están relacionados con el ataque del 24 de febrero de 1996, cuando cazas militares cubanos derribaron dos aeronaves civiles desarmadas sobre aguas internacionales. Murieron Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales. Tres eran ciudadanos estadounidenses y uno residente permanente legal. En aquel momento, Raúl Castro dirigía las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
La Fiscalía sostiene que el exmandatario participó en la autorización de la operación, presuntamente facilitada por información de espías cubanos infiltrados en Hermanos al Rescate. La orden busca llevarlo ante los tribunales estadounidenses, aunque su ejecución dependerá de que pueda ser detenido y puesto a disposición judicial.
México cuestiona la medida mientras persiste la crisis cubana
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, también cuestionó la decisión. El 20 de octubre aseguró que la acusación tenía un componente político relacionado con las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre. México mantiene vínculos con La Habana y ha buscado alternativas para continuar enviando combustible sin perjudicar sus relaciones con Washington.
Mientras tanto, el respaldo diplomático contrasta con la limitada asistencia energética de algunos aliados. China ha suministrado equipos y cooperación para proyectos solares, pero estos todavía no resuelven los apagones. Rusia e Irán tampoco han incrementado de forma sustancial sus entregas petroleras. El buque ruso Anatoly Kolodkin llegó en marzo con unos 730.000 barriles de crudo.
La controversia también ha generado escepticismo entre algunos cubanoamericanos, quienes consideran que la orden podría tener consecuencias limitadas. Sin embargo, para quienes reclaman justicia por las cuatro víctimas, la nueva acusación representa otro intento de establecer responsabilidades por el ataque. Entretanto, las muestras de solidaridad de Pekín, Moscú y Teherán no alteran el proceso judicial ni alivian por sí solas la crisis que atraviesa la población cubana.