Las escuelas cubanas retrasarán 30 minutos su horario de entrada a partir del próximo 1 de noviembre de 2026, según confirmó el Ministerio de Educación. La disposición abarcará los centros docentes de todos los niveles y se mantendrá hasta el 14 de marzo de 2027. El Gobierno adoptó esta medida para adaptar las actividades escolares a su decisión de conservar el horario de verano, con el propósito declarado de reducir las afectaciones del sistema eléctrico.
Aunque el retraso será general, las autoridades no han establecido públicamente una hora de comienzo idéntica para todas las instituciones. Cada escuela deberá comunicar a estudiantes, familiares y trabajadores cómo organizará su jornada. Tampoco se han anunciado cambios uniformes en los horarios de salida, por lo que los padres tendrán que consultar las orientaciones de cada centro antes de modificar sus rutinas.
¿A qué hora entrarán los estudiantes a las escuelas cubanas en noviembre?
El Ministerio de Educación indicó que las direcciones escolares serán responsables de informar los nuevos horarios y adoptar las medidas necesarias para cumplir el calendario docente. El ajuste anunciado equivale a media hora respecto a la entrada habitual de cada institución. Esto significa que las familias no deben asumir que todos los alumnos comenzarán sus clases a una hora determinada sin recibir antes la confirmación correspondiente.
La modificación también puede influir en la organización del transporte, la preparación de los niños y los horarios laborales de sus padres. En numerosos hogares cubanos, los adultos deben coordinar sus desplazamientos con la entrada de los menores al colegio. Por eso, conocer si habrá cambios adicionales en la salida o en determinadas actividades escolares resultará importante durante los próximos meses.
Por qué Cuba retrasa las clases sin cambiar la hora de los relojes
La decisión educativa responde al anuncio conjunto de los ministerios de Energía y Minas y de Trabajo y Seguridad Social. Ambas instituciones informaron que Cuba mantendrá su horario de verano hasta el 7 de noviembre de 2027. A diferencia de lo ocurrido en años anteriores, los relojes no se atrasarán el primer domingo de noviembre, cuando normalmente comenzaría el horario de invierno.
Según los cálculos gubernamentales, conservar la hora actual evitaría un incremento estimado de 126 megavatios en las afectaciones eléctricas durante el período de mayor consumo vespertino. Las autoridades atribuyen 76 megavatios al menor uso de iluminación artificial y otros 50 al aprovechamiento de la energía solar. Estas cifras representan previsiones oficiales, no resultados comprobados del cambio.
La continuidad del horario de verano también provocará que amanezca más tarde según la hora oficial. Por ese motivo, el Gobierno decidió retrasar el comienzo de las actividades escolares y laborales durante el período comprendido entre noviembre y marzo. Sin embargo, el ajuste de 30 minutos no implica necesariamente que todos los estudiantes puedan desplazarse a sus centros educativos después de la salida del sol.
Apagones y problemas de transporte complican el curso escolar en Cuba
El anuncio llega durante un curso marcado por dificultades para garantizar el funcionamiento de las escuelas. Los cortes eléctricos, la escasez de combustible y los problemas de transporte afectan las actividades docentes en distintas provincias. En Matanzas, por ejemplo, se reportó que una escuela primaria permaneció más de 23 días sin electricidad debido a una avería en su transformador.
Estas dificultades no desaparecerán automáticamente con el nuevo horario. Aunque la medida busca adaptar la jornada escolar a las condiciones de iluminación, no resuelve la falta de energía en las aulas ni garantiza mejores opciones de transporte. Las instituciones deberán organizar sus actividades con los recursos disponibles y comunicar oportunamente cualquier modificación que afecte a los estudiantes.
Para los cubanos residentes en el extranjero que mantienen a sus hijos o familiares menores de edad en la Isla, el cambio también será relevante. A partir del 1 de noviembre deberán tener en cuenta los nuevos horarios escolares y la diferencia de una hora entre Cuba y ciudades estadounidenses como Miami. La recomendación es confirmar directamente con cada escuela la hora de entrada y las posibles modificaciones de la salida antes de organizar las actividades familiares.