Cuba registró 124 nuevos diagnósticos de lepra durante 2025, de los cuales la mitad se concentró en Santiago de Cuba y Guantánamo. Las cifras, divulgadas en octubre de 2026, confirman que la enfermedad continúa presente en el país, aunque los registros nacionales disminuyeron respecto al año anterior. Las autoridades sanitarias han reiterado la importancia de identificar los síntomas a tiempo para evitar discapacidades y reducir la transmisión.
Según el Anuario Estadístico de Salud 2025 del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), publicado el 22 de octubre, Santiago de Cuba encabezó los diagnósticos con 40 pacientes, mientras Guantánamo contabilizó 22. Ambas provincias sumaron 62 casos, equivalentes al 50% del total nacional. El informe también documentó cinco enfermos menores de 15 años, una cifra superior al único caso pediátrico registrado durante 2024.
Santiago de Cuba y Guantánamo concentran los diagnósticos de lepra
La evolución provincial muestra diferencias importantes. Santiago de Cuba pasó de 32 diagnósticos en 2024 a 40 en 2025. Guantánamo presentó un incremento mayor, al pasar de siete a 22 casos en el mismo período. En términos de incidencia, esta última provincia alcanzó 4,8 pacientes por cada 100.000 habitantes, frente al promedio nacional de 1,3.
La Isla de la Juventud registró cuatro enfermos, pero presentó la tasa más elevada del país, con 5,5 casos por cada 100.000 residentes. La Habana notificó nueve diagnósticos, mientras Villa Clara y Cienfuegos no reportaron ninguno durante 2025. Estas diferencias muestran que la distribución de la enfermedad no es uniforme y que determinadas zonas requieren mayor atención epidemiológica.
Cinco menores diagnosticados y una enfermedad que sigue circulando
De los 124 pacientes detectados, 76 eran hombres y 48 mujeres. Además, 113 presentaban la forma multibacilar, caracterizada por una mayor carga bacteriana y que requiere un tratamiento más prolongado. Los cinco menores diagnosticados pertenecían a este grupo, según las estadísticas sanitarias. Su identificación resulta relevante para evaluar la transmisión en las comunidades afectadas.
Pese a los incrementos provinciales, los datos nacionales no muestran un crecimiento general. Cuba pasó de 123 diagnósticos en 2023 a 151 en 2024 y 124 en 2025. La lepra tampoco es una enfermedad recién aparecida en el territorio. En 1993, el país alcanzó el indicador internacional para considerarla eliminada como problema de salud pública, pero esa clasificación nunca significó que la bacteria hubiera desaparecido.
La Organización Panamericana de la Salud ha advertido que las dificultades para realizar búsquedas activas de pacientes durante la pandemia pudieron retrasar la identificación de enfermos. Por ello, la vigilancia comunitaria continúa siendo necesaria para detectar nuevos casos y evitar complicaciones. La persistencia de diagnósticos también plantea desafíos a un sistema sanitario que enfrenta limitaciones de personal y recursos.
MINSAP explica cómo reconocer los síntomas y prevenir complicaciones
La doctora Raisa Rumbaut Castillo, responsable del Programa Nacional de Lepra, abordó recientemente la enfermedad durante una intervención en el programa Buenos Días, de Canal Caribe. La especialista explicó que entre las señales de alerta aparecen manchas claras o rojizas en la piel con pérdida de sensibilidad, hormigueo, adormecimiento y disminución de fuerza en manos y pies.
La lepra, también conocida como enfermedad de Hansen, es una infección bacteriana que afecta principalmente la piel y los nervios periféricos. Según la Organización Mundial de la Salud, su transmisión requiere contacto cercano y prolongado con una persona infectada que no haya comenzado tratamiento. No se contagia mediante abrazos, apretones de manos ni contactos sociales ocasionales, por lo que los pacientes no deben ser discriminados.
La enfermedad tiene cura mediante una combinación de rifampicina, dapsona y clofazimina. La OMS recomienda tratamientos de seis o doce meses, según la clasificación clínica, y explica que las personas dejan de transmitir la bacteria cuando comienzan a recibir los medicamentos. Ante lesiones sospechosas, las autoridades recomiendan acudir a una consulta médica para obtener un diagnóstico y prevenir daños permanentes.