Un inmigrante cubano de 65 años, residente de Hialeah, falleció el 25 de octubre de 2026 en California, apenas dos días después de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) autorizara su salida de custodia.
Gustavo Rivero Napoles padecía cáncer de hígado en etapa terminal y llevaba alrededor de cinco meses detenido. Sus familiares aseguran que fue liberado cuando ya estaba inconsciente y cuestionan la asistencia médica que recibió durante su encierro.
Según una investigación del Miami Herald, publicada el 30 de octubre, los allegados del fallecido denunciaron que sus solicitudes de ayuda no recibieron una respuesta adecuada. También señalaron dificultades para obtener información sobre su estado de salud mientras permanecía bajo responsabilidad de las autoridades migratorias.
Rivero Napoles había emigrado desde Cuba durante su infancia y vivió durante décadas en el sur de Florida. Aunque tenía residencia permanente en Estados Unidos, terminó bajo custodia migratoria después de enfrentar problemas judiciales. Su enfermedad había deteriorado su movilidad hasta obligarlo a utilizar una silla de ruedas.
Un juez ordenó su excarcelación, pero terminó detenido por ICE
En junio de 2026, un tribunal autorizó que Gustavo abandonara la prisión por motivos humanitarios. La decisión buscaba permitirle permanecer cerca de sus seres queridos durante la etapa final de su enfermedad. Sin embargo, funcionarios de inmigración asumieron su custodia antes de que pudiera regresar a casa.
El cubano estuvo inicialmente recluido en Florida y después fue trasladado al centro de detención de California City. Desde allí mantenía contacto telefónico con sus familiares, a quienes comunicaba que sufría dolores intensos y tenía problemas para conseguir los medicamentos necesarios.
Carolina Rivero, hermana del fallecido, relató que la familia realizó gestiones para conseguir su liberación y garantizar que recibiera tratamiento médico. Según su testimonio, las peticiones no consiguieron mejorar las condiciones del enfermo, cuyo estado continuó deteriorándose.
ICE autorizó su liberación cuando estaba en cuidados intensivos
El 20 de octubre, Rivero Napoles ingresó en un hospital de California. Tres días después fue trasladado a cuidados intensivos y ICE formalizó su liberación administrativa. En el expediente quedó registrado que el paciente se negaba a firmar el documento, aunque sus familiares sostienen que estaba inconsciente.
Su hermana Catalina viajó desde Miami para acompañarlo. Cuando consiguió llegar al hospital, Gustavo permanecía en estado crítico. Falleció el 25 de octubre, sin poder reencontrarse con su familia fuera de un centro médico.
Familia cuestiona el procedimiento de las autoridades migratorias
Tras su muerte, Carolina responsabilizó a las autoridades de un presunto abandono médico. Los familiares también denunciaron que recibieron una llamada de ICE relacionada con una cita migratoria prevista para noviembre, pese a que Gustavo ya había fallecido.
El caso coincide con un cambio introducido por ICE en junio de 2026, cuando dejó de exigir el reporte y la revisión de determinadas muertes ocurridas dentro de los 30 días posteriores a una liberación. La familia reclama explicaciones sobre la atención recibida y las circunstancias en que el cubano fue apartado de la custodia migratoria.