Ángel Corona, un cubano de 33 años deportado desde Estados Unidos a México, murió a balazos el 30 de octubre en Cancún. Su familia busca dinero para trasladar el cuerpo a Santiago de Cuba y evitar un entierro en una fosa común. El motivo del ataque sigue sin conocerse.
Según informó el medio independiente 14ymedio, Corona era originario del barrio Marimón y sus allegados intentan reunir los recursos para repatriarlo. El joven, conocido como “Bolito”, permanece en una morgue mexicana. En Santiago de Cuba dejó una hija pequeña y familiares que esperan despedirlo.
Una hermana y otro pariente se encuentran en Cancún para gestionar la recuperación y el traslado de los restos. Allegados residentes en Estados Unidos también apoyan las gestiones. Hasta el momento de la información divulgada, la familia no había precisado públicamente cuánto dinero necesitaba reunir.
Familia de Ángel Corona solicita ayuda para repatriarlo
Los familiares difundieron solicitudes de donaciones en redes sociales para cubrir los gastos funerarios y llevarlo a su ciudad natal. Según el reporte, las autoridades mexicanas les advirtieron que debían reclamar el cadáver para evitar que fuera destinado a una fosa común. No se indicó un plazo concreto.
La familia consideró la cremación como una alternativa de menor costo. Sin embargo, de acuerdo con la versión divulgada, le comunicaron que esa opción no estaba disponible porque la muerte correspondía a un homicidio. El reporte no detalla qué autoridad transmitió esa información ni las condiciones del trámite.
De la deportación desde EEUU al ataque en Cancún
Corona había emigrado a Estados Unidos en 2022. En 2026 fue deportado a México, casi cinco meses antes de morir. Personas cercanas al fallecido aseguraron que quedó sin documentos ni recursos económicos, una situación que dificultó sus posibilidades de establecerse después de la expulsión.
Tras su deportación, el santiaguero se trasladó a Cancún con la intención de buscar una oportunidad para regresar a territorio estadounidense. Allí perdió la vida en el ataque del 30 de octubre. La información disponible no explica cómo se produjo la agresión ni identifica a sus autores.
La Fiscalía de Quintana Roo no había divulgado detalles sobre los responsables, el móvil o el avance de las pesquisas. Tampoco existen elementos públicos que relacionen el ataque con su condición migratoria. La deportación forma parte de su historia, pero no constituye una explicación del homicidio.
Otro homicidio de un cubano preocupa en Quintana Roo
La Tijera News y NiO Reportando Un Crimen también difundieron el caso. Las plataformas señalaron las dificultades que enfrentan migrantes deportados que carecen de documentación, dinero y redes de apoyo. Sus publicaciones acompañaron los llamados de los allegados para conseguir el traslado del cuerpo.
A principios de octubre, otro hombre identificado como Juan “N” murió asesinado en Quintana Roo. No se ha establecido conexión entre ambos sucesos. Mientras siguen sin aclararse las circunstancias de la muerte de Corona, sus familiares mantienen el esfuerzo por recuperarlo y darle sepultura en Cuba.