El reconocido intelectual y escritor cubano Carlos Alberto Montaner falleció este jueves 29 de junio a sus 80 años en Madrid, España, a donde se mudó desde 2022.
De acuerdo con un comunicado oficial compartido por Firmas Press, la agencia de noticias dirigida por el también periodista, su muerte se debió a una enfermedad neurodegenerativa con la que estaba luchando desde hace tiempo.
El comunicado asegura que el cubano falleció de modo apacible en su vivienda, rodeado de sus seres queridos.
La familia agradeció a los profesionales de la salud que hicieron lo posible por tratarlo, asĆ como a sus familiares y amigos que manifestaron su afecto hacia Ć©l durante ese difĆcil trayecto.
āEn su nombre, su esposa Linda, sus hijos Gina y Carlos y sus nietas Paola, Gabriela y Claudia dan las gracias a los profesionales de la sanidad pĆŗblica espaƱola, a la Asociación Derecho a Morir Dignamente y a todos los familiares y amigos que le han manifestado tanto afecto en el tramo final de una prolĆfica vida marcada por la defensa de las libertades individualesā, se lee en el comunicado.
SegĆŗn el medio Infobae, para el cual Montaner escribió un tiempo, el periodista padecĆa de parĆ”lisis supranuclear progresiva, una enfermedad que no le permitió continuar con sus actividades como columnista y escritor debido a que veĆa de forma limitada.
Sin embargo, el citado medio asegura que la mente del intelectual continuaba tan lĆŗcida hasta su Ćŗltimo aliento momento de vida.
āCon el valor que pocos tienen, Carlos Alberto Montaner se ha despedido de su pĆŗblico confiĆ”ndole que ante el avance de una enfermedad degenerativa prefiere decirle adiós con facultades plenas. El gesto, aparte de ser admirable por su genuina transparencia, nos trae ese sabor agridulce que acompaƱa siempre los grandes eventosā, indicó por su parte la columnista Beatrice Rangel.
Por último, el comunicado compartido por Firmas Press compartió una cita que Montaner escribió para sus memorias.
āLlegó la hora de recapitular. Hay que ir haciendo las maletas. Desaparecer es una actividad ingrata que sólo se justifica porque es la Ćŗnica prueba irrefutable de que hemos vividoā, finaliza el texto.
El citado medio para el que el columnista cubano trabajó asegura que su despedida serĆ” un acto privado e Ćntimo al que solo familiares y amigos cercanos acudirĆ”n.
Dejó de existir uno de los intelectuales mas importante de la diĆ”spora cubana en el exilio. Persona que siempre expuso la realidad cubana con magnĆfica claridad.
EPD querido Carlos Alberto Montaner