En un nuevo intento por deslindarse de responsabilidades, la prensa oficialista del rĆ©gimen castrista ha vuelto a culpar a los Estados Unidos por todos los males que transcurren en la Isla, responsabilizando al āImperioā por la inflación y los constantes apagones que se viven en el paĆs.
A travĆ©s de un reciente artĆculo titulado āĀæQuiĆ©n paga los platos rotos de una guerra económica?ā, el medio estatal Girón argumentó que las sanciones impuestas por EEUU son la causa principal de los problemas con la electricidad en la Isla, asĆ como del encarecimiento del costo de vida y el deterioro del transporte pĆŗblico.
SegĆŗn este artĆculo, el embargo estadounidense ha restringido la capacidad del paĆs para obtener recursos tĆ©cnicos y financieros esenciales para el mantenimiento de infraestructuras clave, como ernlas centrales termoelĆ©ctricas y los grupos electrógenos diĆ©sel.
El texto seƱala que la salida de operación de unidades crĆticas, como las de la termoelĆ©ctrica Lidio Ramón PĆ©rez (Felton) en HolguĆn, ha agravado la crisis energĆ©tica, con cortes prolongados que afectan tanto a la población como a sectores productivos.
También subraya que la escasez de piezas de repuesto y equipos, atribuida a las restricciones económicas externas, impide un mantenimiento adecuado del sistema eléctrico, lo que prolonga las fallas y las interrupciones del servicio.
Lo que no menciona el artĆculo es el hecho de que este ābloqueoā parece ser selectivo, y no afecta los planes del rĆ©gimen a la hora de importar artĆculos de lujo para su venta en dólares, ni materiales de construcción para el sector turĆstico.
En cuanto al aumento de precios, Girón sostiene que las sanciones han generado una disminución en la oferta de bienes esenciales, lo que ha impulsado la inflación y reducido el poder adquisitivo de los cubanos.
Esta realidad se evidencia en la proliferación del mercado negro, donde productos bÔsicos alcanzan precios exorbitantes, mientras que en los establecimientos estatales los costos superan, en ocasiones, los de los vendedores informales.
Pese a esto, el artĆculo evita hablar de la dolarización y de otras medidas como la Tarea Ordenamiento que, en el pasado, han traĆdo mĆ”s problemas que soluciones. Y es que estas malas decisiones por parte del gobierno castrista parecen escapar de la memoria del medio estatal a la hora de buscar responsables por el debilitado estado de los bolsillos del pueblo.
Por Ćŗltimo, el artĆculo atribuye la crisis del transporte a las dificultades para acceder a combustible y repuestos, lo que ha deteriorado la infraestructura vehicular y reducido la oferta de transporte pĆŗblico, afectando la movilidad de la población y el normal funcionamiento de la economĆa.
Al respecto, medios independientes y analistas consideran que, si bien las sanciones tienen un impacto en la economĆa cubana, la crisis actual es el resultado de mĆŗltiples factores internos, entre ellos la ineficiencia administrativa por parte de la dictadura, la cual busca llenar sus bolsillos por encima de cualquier otra cosa mientras trata de culpar a EEUU de todos sus errores.