El gobernador Ron DeSantis firmó el pasado viernes la āLey de Libertad para Navegantesā, una normativa destinada a preservar la reputación del estado como ācapital mundial de la navegación y la pescaā. La medida busca garantizar que los usuarios de embarcaciones puedan disfrutar de sus actividades sin enfrentar restricciones arbitrarias.
Durante una conferencia de prensa en Panama City Beach, DeSantis explicó que la nueva ley prohĆbe a los gobiernos locales imponer prohibiciones contra embarcaciones a gasolina.
AdemÔs, la normativa también limita la facultad de las fuerzas del orden para realizar controles aleatorios sin causa probable, una protección que, según el gobernador, defiende los derechos de los navegantes frente a restricciones impulsadas por grupos ambientalistas.
La legislación encomienda a la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC, por sus siglas en inglĆ©s) la implementación de un programa de calcomanĆas de seguridad para embarcaciones, con vigencia de cinco aƱos.
La etiqueta, llamada āFlorida Freedom Boaterā, serĆ” emitida por la FWC y los recaudadores de impuestos de los condados a quienes cumplan los requisitos de seguridad.
Esta calcomanĆa permitirĆ” a los navegantes evitar paradas para controles rutinarios, agilizando la navegación y reduciendo interrupciones para los usuarios respetuosos de la ley.
Pese a estas libertades, DeSantis aseguró que las protecciones para zonas de estela, manatĆes y praderas de pastos marinos continuarĆ”n vigentes y sin modificaciones.
En el mismo acto, el gobernador firmó tambiĆ©n el Proyecto de Ley de la CĆ”mara 735, que destina fondos para ampliar el acceso pĆŗblico a vĆas fluviales. El programa, administrado por la FWC, contempla mejoras en rampas para embarcaciones, instalaciones de puertos deportivos y estacionamientos.
El sector marĆtimo en Florida tiene un impacto económico superior a los 31.000 millones de dólares al aƱo, con mĆ”s de 7.000 negocios y 100.000 empleos. Desde 2018, ha crecido un 53%, impulsado en gran medida por la demanda generada tras la pandemia de COVID-19.
Por Ćŗltimo, el gobernador reiteró su rechazo a los aumentos en los impuestos a la propiedad, seƱalando que en la BahĆa de Tampa los valores inmobiliarios subieron un 23%, pero que ello no debe traducirse en mayores impuestos para los propietarios. En ese sentido, anunció que buscarĆ” reformas en 2026 para limitar este impacto y proteger la economĆa de los residentes.