Raro ejemplar de cachalote pigmeo aparece muerto en playa de Matanzas
Esta especie es una de las menos observadas por el ser humano entre los cetáceos, por lo que se llamó a especialistas para aprovecharlo
Un ejemplar adulto de cachalote pigmeo (Kogia breviceps) fue hallado muerto tras encallar en la costa del Refugio de Vida Silvestre Laguna de Maya, en la provincia de Matanzas.
El hallazgo fue confirmado por la Empresa Flora y Fauna de Matanzas, que informó sobre el suceso a través de sus redes sociales. El animal se encontraba en avanzado estado de descomposición al momento de ser localizado.
De acuerdo con la información divulgada por la entidad, el tamaño del cetáceo indica que se trataba de un individuo adulto. Durante la inspección preliminar, especialistas observaron varias lesiones circulares distribuidas en el cuerpo del animal.
Estas marcas, según una primera valoración técnica, podrían corresponder a mordidas de tiburón cigarro (Isistius brasiliensis), una especie conocida por alimentarse de tejidos de grandes peces y mamíferos marinos mediante cortes circulares. No se descarta que el ataque haya ocurrido cuando el cachalote aún estaba con vida.
El cachalote pigmeo es una de las especies de cetáceos menos observadas por el ser humano. Su comportamiento y su preferencia por aguas oceánicas profundas, generalmente alejadas de la costa, hacen que los encuentros con personas sean poco frecuentes.
Por este motivo, gran parte del conocimiento científico disponible sobre su anatomía, dieta y hábitos proviene del análisis de animales varados, como el ejemplar encontrado en Matanzas.
Este cetáceo puede alcanzar una longitud aproximada de hasta 3.5 metros en la edad adulta. Se distingue por su cuerpo robusto, su cabeza relativamente pequeña y una aleta dorsal ubicada en una posición posterior del cuerpo.
Pertenece al género Kogia, que también incluye al cachalote enano (Kogia sima). Su alimentación se basa principalmente en calamares y peces que habitan en zonas de profundidad media y profunda del océano.
Las autoridades locales hicieron un llamado a la población para que evite acercarse o tocar el cuerpo del animal. La Empresa Flora y Fauna advirtió que los ejemplares en descomposición pueden representar un riesgo sanitario, ya que podrían transmitir enfermedades zoonóticas.
Por ello, insistieron en la importancia de mantener distancia y notificar a las autoridades ambientales ante cualquier hallazgo similar.
Asimismo, profesionales vinculados a la gestión ambiental en la zona expresaron su interés en establecer contacto con biólogos especializados en esta especie, con el objetivo de ampliar el conocimiento científico sobre el cachalote pigmeo y documentar adecuadamente el caso.
El cachalote pigmeo habita en océanos tropicales y templados de todo el mundo. Prefiere aguas profundas, generalmente a más de 200 metros, y realiza inmersiones prolongadas para alimentarse.
Debido a este comportamiento, es una especie rara de observar en libertad, y los avistamientos directos son poco comunes incluso para investigadores marinos.
Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el cachalote pigmeo está clasificado actualmente como una especie de “Datos Insuficientes”, lo que significa que no existe información suficiente para evaluar con precisión su estado de conservación a nivel global.
Sin embargo, se considera vulnerable a amenazas como la contaminación marina, la ingestión de plásticos, el ruido submarino y las colisiones con embarcaciones. Desde el punto de vista ecológico, cumple un papel relevante en el equilibrio de los ecosistemas marinos profundos, al regular poblaciones de calamares y peces, y forma parte de la cadena trófica oceánica.
El hallazgo en Matanzas representa una oportunidad para ampliar el registro científico sobre esta especie poco estudiada y refuerza la importancia del monitoreo y la protección de la fauna marina en las costas cubanas.



