CUPET reconoce caída en la extracción de petróleo en Cuba
A pesar de los esfuerzos de perforación en diversas zonas del país, el número de pozos sigue siendo bajo
La producción de petróleo en Cuba ha disminuido drásticamente debido al envejecimiento de los pozos existentes, muchos de los cuales superan los 10 años de explotación, según los últimos informes de la Unión Cuba Petróleo (CUPET).
Este descenso en la producción ha puesto a la isla en una situación delicada, con un ritmo de perforación de nuevos pozos insuficiente para contrarrestar la pérdida de crudo proveniente de los pozos más antiguos.
Osvaldo López Corso, jefe de exploración de CUPET, advirtió que la falta de nuevas perforaciones está afectando la capacidad del país para mantener su producción interna, lo que incrementa la dependencia de las importaciones de combustibles.
“Los trabajos de perforación son clave para avanzar hacia la soberanía energética del país”, aseguró el directivo, aunque también apuntó que el “bloqueo de Estados Unidos” ha sido un obstáculo en el desarrollo de la industria petrolera cubana.
Proyectos de perforación insuficientes para cubrir la demanda interna
A pesar de los esfuerzos de perforación en diversas zonas del país, el número de pozos perforados anualmente sigue siendo bajo. En Cuba, se perforan entre dos y cuatro pozos al año, lo que es insuficiente para frenar la declinación de la producción de los pozos existentes.
Para aumentar la producción de petróleo en 500 a 600 toneladas por día, los directivos de CUPET estiman que es necesario perforar entre seis y ocho pozos anualmente.
Las perforaciones se concentran en zonas como Varadero Oeste y Fraile, ubicadas entre La Habana y Matanzas, donde los especialistas tienen un mayor control sobre el subsuelo. Sin embargo, la falta de perforaciones adicionales pone en riesgo la estabilidad de la producción nacional, especialmente para las plantas termoeléctricas que dependen del crudo local para generar electricidad.
Dependencia del petróleo importado y el impacto en la economía
El consumo interno de petróleo en Cuba oscila entre 115.000 y 130.000 barriles diarios, según estimaciones oficiales. La mayor parte de este consumo se destina a la generación eléctrica y al transporte, en un sistema que sigue siendo altamente dependiente de los combustibles fósiles.
El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) ha señalado que la electricidad pública en Cuba depende principalmente del fuel oil y el diésel, con solo un 4-5% de la electricidad generada a partir de fuentes renovables como biomasa, eólica, solar e hidro.
El 60-70% del combustible utilizado por el sistema eléctrico nacional es importado, lo que convierte al sector eléctrico en uno de los mayores consumidores de hidrocarburos.
La situación del crudo y el gas en las plantas termoeléctricas
Las tres plantas termoeléctricas de Cuba, que representan más del 50% de la matriz energética del país, dependen directamente del crudo y el gas acompañante de los pozos perforados en la isla. Sin embargo, la producción interna de petróleo cubano alcanza solo unos 40.000 barriles diarios, lo que es insuficiente para cubrir la demanda del sistema energético.
Venezuela, que solía ser un proveedor clave de crudo para Cuba, ha reducido sus envíos en más del 60%, y actualmente, México ha asumido el rol de principal proveedor de petróleo para la isla, con un envío diario de entre 12.000 y 20.000 barriles.



