“Hasta un niño sabe eso”: Trump confunde Groenlandia con el Polo Sur
El mandatario estadounidense sigue acosando el territorio danés, y trató de provocar con una imagen de IA que dejó en evidencia su ignorancia
La Casa Blanca difundió este viernes en su cuenta oficial de X una imagen generada por inteligencia artificial en la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aparece caminando de la mano de un pingüino en un paisaje nevado, flanqueado por las banderas estadounidense y groenlandesa, junto al mensaje “embrace the penguins” (“abraza a los pingüinos”).
La publicación se produjo en medio del aumento de las tensiones diplomáticas por reiteradas declaraciones del mandatario sobre su interés en que Washington ejerza control sobre Groenlandia, un territorio autónomo bajo soberanía del Reino de Dinamarca.
La imagen se viralizó rápidamente, no solo por su carga política, sino por un error elemental: los pingüinos no habitan el hemisferio norte. Estas aves viven exclusivamente en el hemisferio sur, principalmente en la Antártida y regiones cercanas al polo sur.
Groenlandia, en cambio, se encuentra en el Ártico, una región donde nunca ha existido población alguna de pingüinos. El error desató furor y muchos memes como una muestra más de la ignorancia general, tanto del mandatario estadounidense, como de su equipo de comunicación.
El Ártico y la Antártida, aunque ambos asociados al hielo, albergan ecosistemas completamente distintos. En Groenlandia predominan especies como osos polares, focas, morsas y zorros árticos, mientras que los pingüinos forman parte exclusiva de la fauna austral.
Esta separación ha sido durante décadas un ejemplo básico en biología y geografía, lo que acentuó las críticas al mensaje difundido por la Casa Blanca, al haber aprobado un mensaje con errores de educación primaria.
El episodio se suma a una serie de errores públicos atribuidos a Trump y a su entorno. Medios internacionales han documentado declaraciones previas del mandatario en las que mostró desconocimiento sobre aspectos básicos de otros países.
El ejemplo más reciente fue la arrogancia de haber mencionado que “sin EEUU ustedes estarían hablando alemán”, en relación a la Segunda Guerra Mundial durante un evento en Suiza, donde el alemán es uno de los cuatro idiomas oficiales del país.
También está la sospecha de que el también magnate de negocios no distingue entre Dinamarca y Noruega, dos naciones distintas pero vinculadas históricamente al Ártico, y que por eso su caza de Groenlandia, territorio danés, comenzó después de perder el Nobel de la Paz, auspiciado por Noruega.
Diplomáticos europeos han visto en estos errores señales de una política exterior improvisada, que, en el caso de Groenlandia, ha ido acompañada de una campaña mediática insistente, que incluye imágenes creadas con inteligencia artificial, provocaciones y hostigamiento en redes sociales.
Esta estrategia busca instalar la idea de que EEUU tiene un derecho estratégico sobre la isla, debido a su ubicación clave en el Atlántico Norte y al deshielo acelerado del Ártico, que abre nuevas rutas marítimas y acceso a recursos naturales.
Gobiernos europeos y autoridades danesas han rechazado de forma reiterada cualquier intento de cuestionar la soberanía sobre Groenlandia.
La difusión de contenidos simbólicos desde cuentas oficiales estadounidenses ha sido interpretada como una forma de presión política, en un contexto ya sensible por las discusiones sobre seguridad, la OTAN y el equilibrio geopolítico en el norte del planeta.
Expertos en relaciones internacionales advierten que este tipo de mensajes, sumados a una retórica expansionista, pueden escalar tensiones innecesarias.
Algunos han señalado que la normalización de discursos de anexión territorial, incluso cuando se presentan de forma simbólica o satírica, recuerda dinámicas utilizadas por el propio líder Nazi, Adolf Hitler, previo a sus avances sobre Polonia que desencadenaron una de las grandes guerras del siglo XX.
La Casa Blanca ha publicado una imagen de Trump paseando con un pingüino por Groenlandia. Hay un pequeño problema: los pingüinos no existen en el Ártico. Viven en el hemisferio sur. Esto lo sabe cualquier niño de primaria pic.twitter.com/VdOjR9td4v
— Zhandra Rodríguez (@zhorro4) January 24, 2026




