Presión de EEUU: las misiones médicas internacionales están en la mira
Gracias a esta presión, varios países de la región han reducido o incluso suspendido sus acuerdos
La creciente presión de los Estados Unidos sobre el régimen castrista ha comenzado a afectar uno de los principales pilares de ingresos en divisas para la Isla: las misiones médicas internacionales.
De acuerdo con la agencia de noticias EFE, en los últimos 12 meses, varios países de la región del Caribe y Centroamérica han reducido o incluso suspendido sus acuerdos con La Habana, poniendo en riesgo una de las fuentes más importantes de ingresos del régimen cubano.
Entre los países que han adoptado medidas en respuesta a la presión estadounidense, destacan Bahamas, que suspendió la contratación de médicos cubanos; Guyana, que finalizó su convenio este mes; y Guatemala, que anunció el cierre progresivo de su acuerdo para 2026.
De igual manera, otros países han ajustado las condiciones de contratación, siguiendo las recomendaciones de Washington.
Es importante recordar que, en el pasado, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, calificó el sistema de misiones médicas cubanas como “esquemas de trabajo forzado” y denunció “prácticas laborales abusivas y coercitivas”.
En ese sentido, anunció la revocación de visas para funcionarios cubanos y extranjeros involucrados en la contratación de médicos cubanos.
Brigadas médicas en todo el mundo
Las brigadas médicas cubanas, activas desde hace más de seis décadas, han enviado a cerca de 600.000 profesionales a 165 países, según cifras oficiales. Para los países receptores, estas brigadas representan una fuente rápida de personal sanitario cualificado. Para el régimen cubano, la exportación de servicios profesionales es una de las principales fuentes de divisas, junto al turismo y las remesas.
El Departamento de Estado de EE. UU. estima que la exportación de estos servicios genera entre 6.000 y 8.000 millones de dólares anuales para Cuba.
Sin embargo, organizaciones no gubernamentales como Prisoners Defenders han denunciado que el gobierno cubano retiene hasta el 85 % de los pagos realizados por los países receptores y limita la libertad de los médicos cubanos en el extranjero. Estas acusaciones han sido rechazadas por las autoridades cubanas.
La ofensiva estadounidense contra las misiones médicas cubanas se suma a las restricciones energéticas y financieras que enfrenta la Isla y aumenta la incertidumbre sobre la continuidad de estos programas en países clave, como Venezuela, donde miles de médicos cubanos continúan prestando sus servicios y otros han sido retornados a la Isla.



