Trabajadores del turismo en Matanzas son reubicados por baja demanda
Debido a la baja llegada de turistas en medio de la crisis energética, las autoridades han priorizado otros sectores
En respuesta a la grave crisis energética que atraviesa el país, y la baja en el turismo que los apagones han generado, los trabajadores del sector turístico en la provincia de Matanzas están siendo reubicados a otras áreas y, en algunos casos, a sus poblados de residencia.
Esta medida busca mitigar los efectos del cierre de hoteles y las dificultades de transporte hacia la Península de Hicacos y la capital provincial, y fue anunciada por el Periódico Girón a través de sus redes sociales.
El director de Trabajo y Seguridad Social de la provincia, Cándido Lázaro González Valera, explicó que la decisión surge de la necesidad urgente de reorganizar la fuerza laboral debido a la reducción de operaciones en el sector turístico y las limitaciones energéticas actuales.
La reubicación de los empleados se lleva a cabo a partir de un análisis de las vacantes disponibles en las Direcciones de Trabajo municipales, que concentran las ofertas de empleo.
Desplazamiento hacia otros sectores laborales
Según las autoridades castristas, esta reubicación prioriza sectores como la educación, la agricultura y el trabajo social. En particular, la descentralización de los centros educativos ha generado una gran demanda de maestros, mientras que la crisis alimentaria ha impulsado la necesidad de mano de obra en la agricultura.
González Valera añadió que la reubicación también cubre actividades complementarias como el trabajo social, fundamental para atender a las personas en situación de vulnerabilidad.
La medida incluye una revisión de las plazas vacantes en todos los municipios de Matanzas, donde actualmente existen 8.175 vacantes.
De acuerdo con las estadísticas, también se reportan 8.459 trabajadores en régimen de trabajo a distancia, distribuidos entre teletrabajo y trabajo en terreno. González Valera destacó que la reubicación de trabajadores en sus localidades busca reducir los traslados y aliviar la carga en el transporte público, una de las áreas más afectadas por las restricciones energéticas.
Repercusiones en el sector turístico
La crisis energética ha afectado de manera directa al sector turístico, obligando al cierre de hoteles y a la suspensión de vuelos internacionales. Desde que inició febrero, la escasez de combustible Jet A-1 paralizó varias operaciones aéreas, afectando la llegada de turistas y reduciendo las operaciones de los hoteles.
Aerolíneas como Air Canada y Air Transat cancelaron vuelos, dejando a miles de turistas varados y afectando el empleo en las instalaciones hoteleras.
La incertidumbre en los hoteles ha sido palpable, con trabajadores expresando preocupación por la pérdida de su empleo y por la falta de ingresos provenientes de las propinas que dependen del flujo constante de turistas.
Los testimonios de viajeros extranjeros relatan cómo los hoteles agrupaban a los huéspedes en instalaciones más grandes para “ahorrar energía”. A medida que se cierran más hoteles y se reducen las operaciones turísticas, las familias que dependen de este sector para su sustento enfrentan un futuro incierto.



