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EEUU destinará 1000 millones del erario público a Junta de la Paz de Trump

El presidente anunció que transferirá el dinero de los contribuyentes estadounidenses a la cuenta de la organización que él mismo administra

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó oficialmente su llamada “Junta de Paz”, una alianza internacional presentada como alternativa a Naciones Unidas, con un anuncio inicial que compromete miles de millones de dólares en fondos públicos y el despliegue de fuerzas militares de varios países para intervenir en la Franja de Gaza.

La iniciativa fue presentada como un esfuerzo para estabilizar el territorio palestino tras la guerra entre Israel y Hamás, pero ha generado fuertes críticas dentro y fuera del país norteamericano.

Trump informó que su gobierno destinará de entrada 10.000 millones de dólares a este proyecto, recursos que provienen directamente de los contribuyentes estadounidenses.

A esa cifra se sumaron compromisos financieros de Catar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, con al menos 1.000 millones de dólares cada uno. La Casa Blanca aseguró que, en total, existen promesas de inversión por unos 6.500 millones de dólares para la reconstrucción de Gaza.

El anuncio se realizó en un acto cuidadosamente diseñado para el lucimiento político de Trump, rodeado de aliados estratégicos, entre ellos países del Golfo, Turquía y Argentina, además de figuras del deporte como Gianni Infantino.

El evento incluyó música, discursos triunfalistas y un tono de celebración que contrastó con la situación interna que enfrentan millones de estadounidenses.

Y es que este gasto se produce mientras una de las principales quejas de la población en EEUU sigue siendo la ausencia de un sistema de salud pública universal.

A diferencia de otros países desarrollados, millones de ciudadanos carecen de cobertura médica o dependen de seguros privados costosos, al tiempo que el presupuesto federal prioriza el gasto militar y las operaciones en el exterior.

Durante su nueva administración, Trump ha impulsado recortes y restricciones a programas sociales clave. Entre ellos, reducciones al acceso a cupones de alimentos, limitaciones a programas de asistencia social y ajustes que han afectado directamente a familias de bajos ingresos, adultos mayores y personas con discapacidad.

Estas decisiones han sido duramente criticadas por legisladores y organizaciones sociales, que cuestionan la coherencia de destinar miles de millones a iniciativas militares y geopolíticas mientras se recortan apoyos básicos dentro del país.

 

La “Junta de Paz” inicia con la participación de alrededor de 20 países y queda bajo el control directo de Trump, quien se colocó como líder permanente del organismo.

El mandatario adelantó que Gaza no será el único escenario de intervención y que el modelo podría replicarse en otras regiones del mundo.

Trump afirmó que su alianza ayudará a reconstruir Gaza y a llevar estabilidad, al tiempo que descalificó a Naciones Unidas, a la que acusó de no haber cumplido su misión histórica.

Sin embargo, críticos advierten que la creación de este nuevo bloque busca desplazar mecanismos multilaterales existentes y concentrar poder político y militar en la Casa Blanca.

Para amplios sectores de la sociedad estadounidense, el debate de fondo no es solo la política exterior, sino el uso de recursos públicos.

Mientras hospitales, escuelas y programas sociales enfrentan recortes o falta de financiamiento, el gobierno vuelve a priorizar el gasto militar y las intervenciones internacionales, profundizando una percepción extendida: que el dinero de los contribuyentes se destina primero a la guerra y la influencia global, antes que al bienestar de la propia población.

 

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