En una reunión celebrada recientemente en La Habana, el gobierno cubano anunció que, a partir de abril de 2026, entrarÔ en vigor una reforma importante en la distribución de la canasta familiar normada.
Esta modificación marcarÔ un cambio significativo en el modelo distributivo que ha estado vigente desde los años 60, cuando Fidel Castro estableció el sistema de racionamiento controlado por la libreta de abastecimiento.
El nuevo esquema busca ajustar la forma en que los subsidios son asignados, con implicaciones para la venta de productos a precios diferenciados.
Cambios en la estrategia de subsidios
La reforma implica un cambio fundamental respecto al modelo anterior: en lugar de otorgar subsidios directamente a los productos, los subsidios serƔn asignados a las personas.
Esta medida permite que algunos productos sean liberados para su venta a precios diferenciados, aunque esto traerĆ” consigo un reto logĆstico significativo para el gobierno, que deberĆ” garantizar la correcta distribución de los recursos.
Inicialmente, convivirÔn los dos sistemas: la libreta seguirÔ siendo utilizada para la asignación igualitaria de algunos productos, mientras que otros se venderÔn sin subsidios.
Los municipios jugarÔn un papel crucial en la implementación de esta medida, ya que tendrÔn que asegurar la producción local suficiente para cubrir las necesidades de la población. Este cambio responde a la urgencia de hacer frente a la escasez crónica de recursos y la creciente presión sobre el Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
Dificultades locales
Uno de los sectores que mÔs se verÔ afectado por este cambio es la producción de leche. En particular, el municipio del Cotorro ha experimentado dificultades debido a la falta de combustible.
En ese sentido, solo se podrĆ” distribuir leche si se produce localmente, lo que plantea un desafĆo considerable para algunos territorios.
En cuanto a la propuesta de descentralización de la producción, el presidente designado Miguel DĆaz-Canel, semanas atrĆ”s, destacó la necesidad de que los municipios generen sus propios sistemas productivos. Esta reconfiguración de la canasta bĆ”sica, históricamente centralizada, es vista por algunos como un paso hacia la autosuficiencia de las localidades.
CrĆticas y desafĆos
El economista cubano Mauricio de Miranda ha criticado esta reforma, seƱalando que āes una utopĆa que no resuelve los problemas de fondo, como la falta de recursos y la creciente pobrezaā.
De Miranda considera que en lugar de fomentar una descentralización productiva efectiva, el gobierno cubano estĆ” implementando medidas que podrĆan complicar aĆŗn mĆ”s la vida cotidiana de los cubanos.