Cuba entra al horario de verano: ¿Cuándo y a qué hora cambiar tu reloj?
A partir de ese momento, amanecerá y anochecerá más tarde, lo que modifica rutinas laborales, escolares y domésticas
Cuba volverá a cambiar oficialmente su horario este sábado 8 de marzo, cuando entre en vigor el horario de verano, una medida que implica adelantar una hora los relojes en todo el país.
Según informó el Gobierno, el ajuste deberá realizarse en la madrugada del domingo, cuando a las 12:00 a.m. se pasará directamente a la 1:00 a.m.
El cambio forma parte del sistema de horarios que se aplica desde hace décadas en Cuba y que alterna entre el horario normal y el de verano, con el objetivo declarado de aprovechar mejor la luz natural durante los meses con días más largos.
A partir de ese momento, amanecerá y anochecerá más tarde, lo que modifica rutinas laborales, escolares y domésticas.
De acuerdo con las autoridades, uno de los principales beneficios del horario de verano es el mejor aprovechamiento de la luz solar, especialmente en las tardes.
Esto permite reducir el uso de iluminación artificial durante varias horas del día, lo que en teoría contribuye al ahorro de energía eléctrica, un argumento que cobra relevancia en medio de la prolongada crisis energética que atraviesa el país.
Además del impacto en el consumo eléctrico, el cambio horario suele influir en la organización de la vida cotidiana. Las jornadas laborales y escolares comienzan con menos luz en la mañana, pero se extienden con mayor claridad en la tarde, lo que facilita actividades al aire libre y algunos servicios que dependen de la iluminación natural.
No obstante, especialistas recomiendan prestar atención a la adaptación del sueño, ya que el adelanto de una hora puede provocar cansancio o desajustes temporales en el descanso, especialmente en niños y personas mayores.
El origen del horario de verano se remonta a principios del siglo XX, cuando varios países comenzaron a aplicarlo como una forma de optimizar el uso de la luz solar y reducir el consumo de combustibles.
La idea se popularizó durante períodos de crisis energética y conflictos bélicos, y con el tiempo fue adoptada por numerosos Estados, aunque en años recientes algunos países han optado por eliminarla o revisar su eficacia real.
En el caso cubano, el cambio de horario se mantiene como una política regular del calendario anual. Las autoridades insisten en la importancia de que la población ajuste correctamente sus relojes, tanto manuales como electrónicos, para evitar confusiones en horarios de trabajo, transporte, servicios médicos y actividades oficiales.
El aviso oficial también exhorta a compartir la información con familiares y amigos, con el fin de garantizar que el cambio se realice de manera generalizada y sin contratiempos.
Con este ajuste, Cuba inicia una nueva etapa del año marcada por días más largos y un horario adelantado que se mantendrá vigente durante los próximos meses.



