Morón: queman sede del PCC en protesta por los apagones
Los cubanos decidieron dejar de lado los cacerolazos y el pacifismo que hasta ahora no han dado resultados más allá de las detenciones
Una protesta contra los apagones en la ciudad de Morón, en la provincia de Ciego de Ávila, terminó con la irrupción y quema de la sede municipal del Partido Comunista de Cuba (PCC), por parte de los manifestantes.
De acuerdo con información difundida en redes sociales por el periodista independiente José Raúl Gallego, la situación comenzó cuando decenas de vecinos salieron a las calles tras otro corte de electricidad prolongado.
Los residentes, molestos por la repetición de los apagones, se concentraron inicialmente para protestar y exigir el restablecimiento del servicio.
Los manifestantes avanzaron posteriormente hasta el edificio del PCC ubicado en el centro del municipio. Durante la concentración se escucharon consignas dirigidas contra el gobierno y reclamos por la falta de electricidad, un problema diario que afecta por horas a todo el país.
Videos compartidos en redes sociales muestran que parte de los manifestantes entró en el inmueble, donde se reportó la quema de mobiliario y documentos.
También se observaron fogatas encendidas en calles cercanas. Las imágenes reflejan momentos de tensión en una ciudad que ya enfrenta dificultades económicas y sociales derivadas de la crisis general que vive el país.
Uno de los episodios más delicados ocurrió cuando, según testigos citados en redes sociales, un agente policial disparó su arma y dejó herido a un joven en el muslo.
En los videos difundidos se ve a varios manifestantes trasladando al herido mientras intentaban auxiliarlo. Hasta ahora las autoridades cubanas no han publicado un informe oficial detallado sobre lo ocurrido, lo que ha generado dudas y especulaciones en redes.
Los hechos en Morón se producen en medio del creciente malestar social provocado por los apagones prolongados que afectan a gran parte de la población.
En los últimos años se han registrado múltiples protestas en diferentes ciudades del país relacionadas con la falta de electricidad.
Numerosas manifestaciones se han desarrollado en barrios de La Habana, Santiago de Cuba, Holguín y otras provincias, donde vecinos salen a las calles durante los cortes de energía para realizar cacerolazos o gritar consignas contra los apagones.
La mayoría de esas protestas han sido pacíficas, y por lo mismo, no han tenido ningún resultado. En muchos casos los participantes se limitan a golpear ollas, gritar desde sus casas o concentrarse brevemente en calles y esquinas.
Este tipo de manifestaciones se disuelve tras la llegada de patrullas policiales o después de algunas horas, y solo deja detenidos sin contribuir a un cambio real en la Isla.
Sin embargo, en los últimos días se han reportado acciones más tensas en algunos barrios. En el reparto Lawton, en el municipio habanero de Diez de Octubre, un grupo de residentes bloqueó calles y detuvo momentáneamente el paso de un tren durante una protesta nocturna contra los apagones.
Según relató el periodista independiente Saúl Manuel al compartir testimonios en redes sociales, los vecinos encendieron fogatas con basura y neumáticos en varias intersecciones.
Durante la protesta, el tren que circulaba por la zona permaneció detenido durante cerca de dos horas mientras el tránsito quedaba bloqueado.
Testimonios publicados en redes indican que los manifestantes pidieron al maquinista detener la locomotora para impedir el avance de la policía. Mientras tanto, decenas de personas se concentraron en la calle hasta que las fuerzas de seguridad lograron despejar el área.
El aumento de estas protestas ocurre en medio de una crisis energética cada vez más grave, con apagones que en algunas provincias superan las 12 o incluso 20 horas diarias.
Al mismo tiempo, algunos analistas consideran que el clima político regional también puede estar influyendo en el ambiente social dentro de la isla.
En los últimos días, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el secretario de Estado Marco Rubio realizaron declaraciones sobre el futuro de Cuba en las que han afirmado que el sistema político del país podría enfrentar cambios.
Al mismo tiempo, el propio dirigente cubano, Miguel Díaz-Canel, admitió abiertamente que sí está en conversaciones con EEUU, y que está dispuesto a cooperar con el país.
Su postura ha generado expectativa sobre una posible intervención de EEUU en la Isla, que concluiría con lo que, muchos esperan, sea la anexión del territorio por parte del país norteamericano, algo que viola el derecho internacional, pero es esperado por los residentes.
Los recientes incidentes en Morón y otros barrios reflejan un nivel de frustración cada vez mayor entre ciudadanos que enfrentan apagones prolongados, escasez de combustible y dificultades económicas, así como escasez generalizada, mientras el gobierno sigue sin poder satisfacer sus necesidades.



