Padre cubano se declara culpable de asesinar a su propio hijo en Kendall
Todo comenzó con una discusión familiar que se intensificó hasta convertirse en un altercado violento
David Contreras, un ciudadano de origen cubano, de 54 años de edad, se declaró culpable de homicidio involuntario por el asesinato de su hijo, Eric Contreras, de 21 años, ocurrido en noviembre de 2023 en Kendall, Florida.
El trágico incidente fue el resultado de una discusión familiar que se intensificó hasta convertirse en un altercado violento dentro del hogar de la familia.
El hombre fue sentenciado a 12 años de prisión y deberá cumplir además 10 años de libertad condicional. Contreras aceptó su culpabilidad por este hecho, lo que le permitió recibir una sentencia reducida. El proceso judicial evidenció los momentos de tensión que llevaron al fatal desenlace.
El altercado fatal
El suceso se originó luego de un viaje familiar a Orlando en noviembre de 2023. Según los informes, padre e hijo discutieron durante el trayecto de regreso a casa, en un conflicto que se había intensificado a lo largo del día.
Al llegar a su residencia en la zona de 10703 Southwest 84th Avenue, la disputa se desbordó, derivando en un altercado violento.
Cuando los agentes policiales arribaron al lugar, encontraron a Eric Contreras con heridas de bala. A pesar de los esfuerzos de los oficiales, el joven fue declarado muerto en el sitio.
Las imágenes de la cámara corporal de la policía, difundidas por Telemundo 51, muestran a los oficiales solicitando a David Contreras que saliera de la vivienda con las manos en alto.
El padre, en ese momento, alegó que había disparado en defensa propia, justificando el uso de la fuerza letal debido al maltrato que, según él, había recibido de su hijo durante años. No obstante, los fiscales refutaron esta versión, indicando que no existía justificación para la violencia que llevó al asesinato.
La reacción de David Contreras
En una audiencia de febrero de 2024, Contreras apareció visiblemente afectado, mostrando signos de desesperación mientras escuchaba la grabación de su llamada al 911.
En ella, se escucha al padre entre sollozos, diciendo: “¿Qué hice? Estaba teniendo una pelea con mi hijo… Perdí el control, él no se detenía”.
Las imágenes de la cámara corporal también mostraron a Contreras sin resistencia al momento de su arresto, confesando rápidamente el crimen y guiando a los oficiales al lugar donde yacía el cuerpo de su hijo.
A pesar de las objeciones del fiscal del Estado, un juez permitió que el acusado permaneciera en arresto domiciliario con su familia mientras esperaba su juicio. En abril de 2024, el juez David H. Young calificó el crimen como un “asesinato sin sentido” y, tras revisar una evaluación psicológica, determinó que Contreras no representaba un peligro inmediato.



