Identifican al hombre hallado sin vida en un techo de Habana Vieja
El cuerpo fue encontrado en un inmueble de la calle Apodaca, entre Aponte y Cienfuegos
El hombre hallado sin vida en un techo de la capital cubana esta semana fue identificado como Dorian Friol, esto de acuerdo con la página de Facebook Nio Reportando un Crimen, una de las que reportó inicialmente el hecho.
El incidente ocurrió en una vivienda de Jesús María, en Habana Vieja. El cuerpo fue encontrado en un inmueble de la calle Apodaca, entre Aponte y Cienfuegos, después de que un vecino alertara por un fuerte olor que salía de la parte alta del edificio.
Según los reportes difundidos en línea, Friol tenía 59 años y era un expelotero vinculado al desaparecido equipo Metropolitanos de La Habana. Peritos y agentes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) acudieron al lugar para iniciar las diligencias sobre un caso que sigue sin una versión oficial concluyente.
Las publicaciones sobre el caso coinciden en que el cadáver presentaba un avanzado estado de descomposición, una condición que habría dificultado su reconocimiento inmediato.
Entre los elementos divulgados hasta ahora figura que Friol tenía acceso al inmueble por una relación de confianza previa con personas vinculadas a la vivienda, aunque no se han ofrecido detalles oficiales adicionales sobre esa circunstancia.
¿Qué se sabe del macabro hallazgo?
De acuerdo con las denuncias difundidas en redes sociales y retomadas por medios independientes, el hombre no fue hallado suspendido, sino en el suelo, con un cable alrededor del cuello.
La escena ha dado pie a distintas interpretaciones, pero, hasta ahora, las autoridades cubanas no han informado públicamente una conclusión sobre la causa de muerte.
Las primeras versiones situaron el tiempo de fallecimiento entre 30 y 40 horas antes del hallazgo. Sin embargo, otras referencias divulgadas después apuntan a que la muerte pudo haber ocurrido varios días antes.
La diferencia refleja que todavía persisten vacíos en la reconstrucción de lo sucedido en la azotea del edificio habanero.
Dorian Friol y el béisbol cubano
La identificación de Friol también reactivó recuerdos sobre su paso por el béisbol nacional. La información confirmada por Enrique Díaz al medio deportivo DPorto Sports lo describe como uno de los relevistas que tuvo visibilidad en la segunda mitad de los años noventa, antes de quedar fuera de la élite del béisbol cubano.
En esa misma evocación se destaca su papel como figura respetada en Centro Habana y en el entorno deportivo de “Pontón”.
La publicación de homenaje difundida por DPorto Sports no se detuvo en los hechos ocurridos en la azotea, sino en la trayectoria del exlanzador.
Allí se señaló: “Dorian llegó a ser uno de los buenos relevistas de Cuba en la segunda mitad de los años 90, pero errores cometidos lo alejaron de la élite del béisbol cubano. Regresó años más tarde, aunque ya sus facultades no eran las mismas”.
“Aunque eso sí, hasta el último inning con Centro Habana no dejó de ser uno de sus grandes líderes desde el box. Fue otro de los íconos beisboleros de mi querido ‘Pontón’, que fue y es también un sitio especial para muchas personas”, añadió.



