Vicecanciller cubana aclara sobre el estado de las conversaciones con EEUU
La funcionaria sostuvo que, pese al deterioro del vínculo bilateral, los canales diplomáticos no se han roto
La vicecanciller cubana Josefina Vidal admitió el martes que los contactos abiertos en semanas recientes entre La Habana y Washington siguen en una etapa incipiente y sin una mesa formal de negociación.
Esta declaración enfría cualquier expectativa de avances rápidos en un momento en que el régimen intenta proyectar disposición al diálogo mientras persisten la presión externa, la crisis interna y las denuncias por represión política.
“Estamos en una fase muy preliminar, muy inicial, y todavía no existe una negociación estructurada entre los dos gobiernos”, dijo Vidal en una entrevista con AFP.
La funcionaria defendió la utilidad del diálogo y sostuvo que, pese al deterioro del vínculo bilateral, los canales diplomáticos no se han roto. La frase, más que anunciar progreso, deja claro que por ahora no hay agenda conocida, objetivos públicos compartidos ni señales de un deshielo comparable al de hace una década.
Diálogo sin avances visibles
La Habana había reconocido oficialmente el 13 de marzo que existían conversaciones con Estados Unidos para buscar “soluciones por la vía del diálogo” a las diferencias entre ambos países.
Ese mismo día, el designado presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció la excarcelación de 51 presos en una medida vinculada por el oficialismo a la mediación del Vaticano, un gesto que fuera de Cuba fue leído como una señal hacia Washington en medio de contactos discretos y crecientes presiones sobre la Isla.
Sin embargo, el movimiento ha estado rodeado de dudas. Organizaciones de derechos humanos y reportes de prensa han cuestionado la falta de transparencia sobre los beneficiados y recuerdan que en Cuba el Estado niega la existencia misma de presos políticos.
La organización Prisoners Defenders cifró en 1.214 los presos políticos y de conciencia al cierre de febrero, mientras la agencia Reuters reportó la semana pasada que no había confirmación independiente de liberaciones de reclusos políticos dentro del indulto más reciente de 2.010 presos anunciado por el régimen.
Conversaciones anteriores
El peso político de Vidal en este proceso no es menor. La vicecanciller fue una de las figuras centrales del acercamiento entre Cuba y Estados Unidos durante los gobiernos de Raúl Castro y Barack Obama.
En aquella etapa encabezó las conversaciones del lado cubano y tuvo un papel clave en la reapertura de embajadas el 20 de julio de 2015, cuando ambos gobiernos apostaron por una relación menos atrapada por el conflicto permanente.
La propia Vidal recordó ahora que aquel proceso avanzó con rapidez porque existía voluntad política en ambas capitales.
La comparación funciona también como una admisión implícita de que hoy el escenario es mucho más adverso. Si en 2014 y 2015 hubo una hoja de ruta que ganó velocidad, ahora la diplomacia cubana reconoce apenas contactos preliminares, con más opacidad que resultados y sin explicar qué exige Washington ni qué está dispuesta a ceder La Habana.
En febrero ya habían trascendido reportes sobre conversaciones reservadas. Reuters y otros medios señalaron que interlocutores vinculados al poder cubano, entre ellos Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, aparecían en contactos discretos con figuras cercanas al secretario de Estado Marco Rubio.



