Autoridades cubanas desplegaron en los Ćŗltimos dĆas operativos en La Habana y Santiago de Cuba que, segĆŗn denuncias periodĆsticas y testimonios ciudadanos, combinan coerción, retenciones prolongadas y presión psicológica.
En la capital, agentes de la PolicĆa Nacional Revolucionaria (PNR) y de la Brigada Especial Nacional (BEN), conocidos como Boinas Negras, interceptaron al periodista independiente Pablo Morales Marchant para reclamarle una deuda de multas estatales.
En Santiago, mÔs de 220 motocicletas y coches fueron retenidos en acciones oficiales que han generado inquietud entre choferes y pasajeros por su impacto en una ciudad con transporte público en crisis.
Retención de periodista en La Habana
De acuerdo con Martà Noticias, Morales Marchant fue abordado en el Parque de la Fraternidad, en La Habana Vieja, por varios efectivos que lo rodearon y le exigieron sus datos personales para revisarlo en el Registro Operativo Policial. El periodista contó que el procedimiento fue ejecutado como si se tratara de un delincuente peligroso.
āMe dijeron: āespera, que te vamos a tirar por el registro a ver quĆ© le sale a ustedāā, relató Morales. Tras consultar el sistema, los agentes comprobaron que arrastraba una deuda de 32.000 pesos cubanos por multas acumuladas. SegĆŗn explicó, el monto se habĆa duplicado tras meses sin pago.
La sanción inicial, seƱaló, le habĆa sido impuesta tiempo atrĆ”s por un agente de la Seguridad del Estado, bajo la acusación de āactividad económica ilĆcitaā. DespuĆ©s de identificarlo como deudor, los uniformados lo llevaron caminando hasta la unidad policial de la calle Dragones. AllĆ permaneció retenido durante 17 horas.
Presión psicológica y acta de advertencia
Durante ese tiempo, dijo haber sido sometido a presión para obligarlo a pagar. Antes de dejarlo salir, le hicieron firmar un āacta de advertenciaā en la que se comprometĆa a liquidar la deuda. El episodio refuerza las denuncias sobre el uso de estructuras represivas del Ministerio del Interior para asuntos administrativos que, en un Estado de derecho, deberĆan tramitarse por vĆas civiles.
āDicen ellos que esto, primeramente, es como un trabajo profilĆ”ctico en que ellos te dicen que debes esa multa y si no la pagas, ya despuĆ©s lo toman como un acto de desobedienciaā, declaró el comunicador. Su testimonio sugiere un mĆ©todo que no solo busca cobrar, sino imponer obediencia mediante el miedo.
Santiago de Cuba bajo redadas
En Santiago de Cuba, el foco ha estado sobre motociclistas y conductores de coches. MĆ”s de 220 vehĆculos fueron retenidos, segĆŗn denuncias enviadas al periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada. La medida golpea a transportistas informales y a numerosos ciudadanos que dependen de esos medios para moverse por una urbe marcada por el deterioro del sistema estatal de transporte.
Entre las reacciones recogidas tras el operativo destaca la de Diva Torres: āEs el modus operandi de estos corruptos. DespuĆ©s andan pidiendo dinero para sacar las motos del depósito. Es una cadena de corrupción grande. Al final, el que busca su sustento honradamente sale perdiendo. Este operativo se deberĆa hacer contra quienes venden drogaā.
La versión oficial sostiene que las retenciones respondieron a supuestas violaciones de la Ley 109 del Código de Seguridad Vial.
Entre las irregularidades citadas figuran parqueo indebido, conducción sin licencia, fallas técnicas y modificaciones ilegales en los escapes. Sin embargo, en medio de la precariedad y del control creciente sobre la vida diaria, estos operativos vuelven a exhibir el peso del aparato policial sobre una población sin alternativas reales.