El rĆ©gimen castrista decidió cancelar el acto principal por el DĆa Internacional de los Trabajadores del 1 de mayo fuera de la Plaza de la Revolución y moverlo a la Tribuna Antimperialista JosĆ© MartĆ, frente a la Embajada de Estados Unidos en La Habana.
El cambio fue confirmado por Osnay Miguel Colina RodrĆguez, integrante del ComitĆ© Central y presidente de la comisión organizadora del 22.Āŗ Congreso de la CTC, quien explicó que la jornada se realizarĆ” bajo criterios de austeridad, en medio de la crisis energĆ©tica que atraviesa el paĆs.
Según lo anunciado, miles de trabajadores capitalinos y sus familiares deberÔn concentrarse en cuatro puntos de marcha y llegar caminando hasta la zona del Malecón.
Las caminatas comenzarÔn a las 7:00 de la mañana y el acto central estÔ fijado para las 8:30. El propio funcionario indicó que los asistentes tendrÔn que presentarse por sus medios, ya que no habrÔ transporte para movilizarlos.
Cambio de sede para el desfile del 1 de mayo en Cuba
La decisión altera una de las ceremonias polĆticas mĆ”s visibles del calendario oficial. Durante aƱos, la Plaza de la Revolución funcionó como el gran escenario para exhibir disciplina, capacidad de convocatoria y control sobre la movilización popular. Esta vez, el oficialismo optó por un espacio mĆ”s reducido y por un formato distinto.
El traslado deja en evidencia limitaciones que van mÔs allÔ de la retórica oficial. Por un lado, sugiere dificultades para reunir a una multitud suficiente en un sitio tan amplio como la Plaza. Por otro, confirma el impacto de la escasez de combustible y del deterioro del transporte, dos problemas que complican cualquier operación de gran escala en la capital.
Crisis energƩtica y falta de transporte en La Habana
La explicación ofrecida por las autoridades insiste en tĆ©rminos como ābloqueo energĆ©ticoā y austeridad. Sin embargo, el dato mĆ”s concreto es otro: el Estado no pondrĆ” ómnibus para trasladar a los participantes. Esa carga recae ahora sobre la población, obligada a resolver por cuenta propia cómo llegar a los puntos establecidos y completar el recorrido previsto.
En medio de apagones, falta de combustible y precariedad en los servicios pĆŗblicos, organizar una movilización masiva hacia la Plaza de la Revolución habrĆa implicado un costo difĆcil de asumir. El nuevo diseƱo reduce exigencias logĆsticas, pero tambiĆ©n rebaja el alcance visual y polĆtico de una fecha que durante dĆ©cadas fue utilizada como escaparate del poder.
Acto frente a la Embajada de Estados Unidos
La nueva sede aƱade ademĆ”s un componente polĆtico. Al situar la concentración frente a la representación diplomĆ”tica estadounidense, el rĆ©gimen convierte la jornada en una escena de confrontación simbólica.
Colina RodrĆguez afirmó que el acto servirĆ” para condenar la āescalada anticubanaā de Washington y ratificar respaldo a la revolución y al Partido Comunista.
El lema escogido para este aƱo es āA la patria se defiendeā. De acuerdo con el dirigente, la conmemoración estarĆ” dedicada a Fidel Castro en el aƱo de su centenario y girarĆ” alrededor de mensajes de unidad, patriotismo, firmeza y apoyo al sistema.
Fuera de La Habana, las actividades por el 1 de mayo comenzarĆ”n desde el 20 de abril en bateyes y comunidades, mientras el dĆa primero habrĆ” actos en cabeceras provinciales y municipales.