Ni la basura puede manejar el régimen: empresa privada asume labores de limpieza
La noticia se dio luego de que las autoridades admitieran no poder responder a la demanda del servicio
El Gobierno cubano ha tenido que apoyarse en una empresa privada para recoger desechos sólidos en el municipio de Jesús Menéndez, en Las Tunas, después de que sus propias entidades admitieran no poder responder a la demanda del servicio.
La oficialista Agencia Cubana de Noticias informó el 22 de abril de 2026 que la firma holguinera Gabreus asumió esa labor bajo coordinación de Comunales, tras iniciar operaciones en marzo.
Empresa privada recoge basura en Las Tunas
La información oficial evitó hablar de colapso y presentó el acuerdo como una “nueva variante” y un “encadenamiento productivo”. Sin embargo, el propio reporte estatal reconoció que las instituciones públicas “se muestran ineficaces frente a la demanda del servicio” por la falta de condiciones materiales.
En otras palabras, un servicio elemental de higiene urbana dejó de sostenerse con la estructura estatal y pasó a depender, al menos en ese territorio, de un actor privado.
El caso de Jesús Menéndez no surgió de la nada. La crisis de la basura en Cuba arrastra más de dos décadas. Ya en febrero de 2002, un reporte de IPS describía la acumulación de residuos en La Habana por el mal estado técnico de los camiones recolectores, la falta de tanques y el deterioro de los existentes. El problema, lejos de resolverse, se ha profundizado con el paso de los años.
Crisis de basura en La Habana
La situación alcanzó otro nivel en 2026. Reuters reportó en febrero que solo 44 de los 106 camiones de basura de La Habana seguían operando por la escasez de combustible. Ese desplome dejó montones de desperdicios en esquinas de la capital, mientras vecinos denunciaban retrasos de más de diez días en la recogida y otros rebuscaban entre los residuos materiales que pudieran reutilizar.
Ante esa situación, las autoridades habilitaron 24 puntos para la incineración controlada de basura en La Habana.
La medida fue presentada como una salida temporal, pero entraña otro riesgo. La Organización Mundial de la Salud advierte que la quema no controlada o ineficiente de residuos puede liberar dioxinas, furanos y otros contaminantes dañinos para la salud y el ambiente.
Colapso de servicios públicos en Cuba
En Las Tunas, Gabreus aseguró que su brigada recorre a diario los puntos priorizados desde horas tempranas. Ese dato muestra la dimensión del problema: no se trata de una mejora administrativa, sino de una sustitución práctica de funciones que el aparato estatal ya no logra cumplir con regularidad.
La recogida de basura se ha convertido así en otra prueba del desgaste estructural de un modelo que prometió control total, pero hoy ni siquiera puede garantizar la limpieza de sus calles.



