Cuba multiplica por cinco la compra de arroz en EEUU pese a discurso del “bloqueo”
El aumento ocurre mientras la Isla enfrenta una profunda crisis alimentaria, agravada por apagones
Cuba elevó de forma notable sus compras de arroz a Estados Unidos durante enero y febrero de 2026, al pasar de 1.000 toneladas métricas los mismos meses de 2025 a más de 5.000 toneladas, según datos citados por Peter Bachmann, presidente y director ejecutivo de USA Rice.
El aumento ocurre mientras la Isla enfrenta una profunda crisis alimentaria, agravada por apagones, baja producción agrícola y una dependencia creciente de proveedores externos.
Cuba compra más arroz a Estados Unidos
El salto de las importaciones muestra la fragilidad del sistema estatal cubano para garantizar alimentos básicos.
Aunque el régimen mantiene una retórica de confrontación con Washington, el abastecimiento de productos esenciales depende cada vez más del mercado estadounidense, por su cercanía, disponibilidad y menores costos logísticos.
Bachmann señaló que el avance del sector privado en Cuba abre nuevas oportunidades para los exportadores agrícolas de EEUU. En particular, el arroz vuelve a ganar espacio en un mercado cercano a los puertos del sur estadounidense, pese a las tensiones políticas entre ambos gobiernos.
El incremento también refleja la presión de la demanda interna, pues la producción nacional no cubre las necesidades de la población y las empresas privadas han buscado proveedores fuera del país para sostener sus ventas. En ese escenario, Estados Unidos aparece como una fuente natural de suministros.
Importaciones crecen pese a la retórica oficial
El arroz no es el único producto con mayor presencia en la Isla. Las ventas agrícolas de Estados Unidos a Cuba pasaron de menos de 200 millones de dólares en 2020 a cerca de 500 millones de dólares en 2025, según un informe de la United States Agriculture Coalition for Cuba.
El pollo lideró esas exportaciones, con alrededor de 300 millones de dólares durante el último año. La cifra revela una contradicción persistente: el gobierno cubano culpa a Washington por buena parte de sus problemas económicos, mientras compra allí una porción creciente de los alimentos que consume la población.
La llamada narrativa del bloqueo pierde fuerza ante estos datos. Estados Unidos mantiene exenciones que permiten la venta de alimentos, medicinas y otros bienes, incluidos vehículos para transporte.
El problema central, para muchos cubanos, sigue siendo la incapacidad del modelo estatal para producir, distribuir y garantizar acceso estable a productos básicos.
Mipymes impulsan compras externas de alimentos
El crecimiento de las importaciones también se relaciona con la expansión de las mipymes. Desde 2021, el régimen autorizó negocios privados en numerosos sectores. En los tres años posteriores, se aprobaron más de 11.000 empresas, y en 2023 el comercio minorista privado superó al estatal, según datos citados por Cuba Study Group.
Para Paul Johnson, presidente de la United States Agriculture Coalition for Cuba, este es “un momento importante” para fortalecer los vínculos agrícolas. Tras una visita a la Isla en marzo, Johnson indicó que la crisis energética afecta el riego, la refrigeración, las fincas y el acceso a insumos.
Sin embargo, los exportadores estadounidenses enfrentan una limitación clave. Las reglas actuales impiden ofrecer crédito de corto plazo a compradores cubanos, que deben pagar por adelantado y en efectivo. Bachmann advirtió que esa exigencia puede convertirse en un obstáculo mayor si la economía cubana continúa deteriorándose y las empresas privadas pierden capacidad de pago.



