La hija del exmilitar y dictador cubano Raúl Castro, Mariela Castro, afirmó este viernes que su padre, Raúl Castro, no será detenido ni sacado de Cuba por Estados Unidos, luego de que el Departamento de Justicia estadounidense presentara cargos criminales en su contra por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
“A él nadie lo va a secuestrar”, declaró Mariela Castro al finalizar un acto oficial organizado en La Habana para rechazar la acusación presentada esta semana por fiscales federales de EEUU.
El caso ha elevado la tensión entre Washington y el régimen cubano. La acusación contra Castro incluye cargos por asesinato, conspiración para matar ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves civiles.
El anuncio fue realizado en Miami por el fiscal interino Todd Blanche. Según el Gobierno estadounidense, es la primera vez en décadas que un integrante de la cúpula cubana enfrenta cargos penales en tribunales de EEUU por hechos relacionados con la muerte de ciudadanos estadounidenses.
La investigación está relacionada con el derribo de dos avionetas civiles de Hermanos al Rescate ocurrido el 24 de febrero de 1996. En el ataque murieron Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales.
De acuerdo con fiscales estadounidenses, las aeronaves fueron alcanzadas por cazas cubanos mientras volaban sobre aguas internacionales. Investigaciones de organismos internacionales concluyeron en su momento que el hecho ocurrió fuera del espacio aéreo cubano.
Además de Raúl Castro, otros cinco militares cubanos fueron acusados formalmente por presunta participación en la operación militar. Entre ellos aparecen pilotos y mandos de la Fuerza Aérea cubana.
Durante la presentación de los cargos, Todd Blanche declaró que EEUU espera que Castro comparezca ante la justicia “por su propia voluntad o de otra manera”.
La frase provocó reacciones dentro y fuera de Cuba por la posibilidad de medidas más agresivas contra dirigentes cubanos.
En medios conservadores y sectores del exilio cubano comenzaron a circular comparaciones con el caso de Nicolás Maduro, quien también fue acusado por EEUU en años anteriores.
Algunos aliados de Trump han pedido aumentar la presión sobre La Habana e incluso han mencionado operaciones para capturar dirigentes cubanos.
Aunque la Casa Blanca no ha anunciado una intervención militar contra Cuba, el tema ha ganado fuerza tras el reciente despliegue de buques y aviones estadounidenses cerca del Caribe y el endurecimiento de sanciones contra el régimen cubano.
Analistas y medios internacionales consideran que la acusación forma parte de la estrategia de máxima presión impulsada por la administración Trump contra La Habana.
En los últimos meses, Washington aumentó restricciones económicas y sanciones vinculadas al suministro energético hacia la isla.
El Gobierno cubano rechazó las acusaciones y ha convocado a la defensa del dictador castrista. Además, sobre los cargos, afirma que se trata de una maniobra política.
Las autoridades cubanas sostienen que las avionetas violaban el espacio aéreo nacional, aunque esa versión ha sido cuestionada durante años por investigaciones internacionales.
Mientras tanto, la situación interna en Cuba sigue marcada por apagones, escasez y protestas en varias provincias. En medio de esa crisis, la posibilidad de una mayor confrontación con Estados Unidos vuelve a generar incertidumbre dentro y fuera de la isla.