Un brote diarreico obligó a suspender el sábado el partido entre Artemisa y Las Tunas, correspondiente a la IV Liga Élite del Béisbol Cubano, luego de que jugadores de ambos equipos y miembros del cuerpo arbitral presentaran síntomas en la provincia tunera.
La Federación Cubana de Béisbol informó que las autoridades sanitarias atendieron a los afectados, aunque no precisó cuántas personas enfermaron ni la causa del episodio.
Brote sanitario paraliza el duelo entre Artemisa y Las Tunas
El encuentro estaba previsto para disputarse en Las Tunas, una de las sedes del torneo. Sin embargo, la situación médica llevó a cancelar la jornada para evitar mayores riesgos entre peloteros, entrenadores, árbitros y personal vinculado al juego.
Hasta el momento, no se ha divulgado un parte detallado sobre la evolución clínica de los afectados.
Tampoco se ha informado si el brote responde a una intoxicación alimentaria, a problemas con el agua, a fallas en la conservación de alimentos o a otra causa. Esa ausencia de datos oficiales aumenta la inquietud entre seguidores del béisbol cubano.
La suspensión ocurrió durante una etapa importante de la competencia. La IV Liga Élite reúne a seis equipos clasificados de la pasada Serie Nacional y se desarrolla en medio de cuestionamientos por las condiciones materiales del país.
Incertidumbre por la falta de información oficial
La Federación Cubana de Béisbol indicó que ofrecería nuevos detalles sobre el estado de salud de los implicados y la posible reorganización del calendario. En principio, se había previsto celebrar dos partidos este domingo desde las 10:00 a.m., siempre que los médicos autorizaran la participación de los jugadores y árbitros afectados.
El sitio oficial del béisbol cubano registró este 24 de mayo resultados entre Artemisa y Las Tunas, con marcadores de 14-5 y 8-1 en una doble jornada, lo que apunta a que el calendario pudo reanudarse después de la suspensión inicial.
El incidente vuelve a colocar bajo la lupa la capacidad organizativa del deporte estatal en Cuba. En una liga ya golpeada por carencias logísticas, transporte limitado y falta de recursos, un brote que alcanza a dos nóminas y al arbitraje revela fragilidades que van más allá del terreno.
Liga Élite avanza entre carencias y polémica
La IV Liga Élite comenzó el 2 de mayo y debe extenderse hasta el 10 de julio. La fase clasificatoria está prevista hasta el 19 de junio, con 40 desafíos por equipo. Después, los cuatro mejores conjuntos avanzarán a semifinales, programadas entre el 21 y el 30 de junio. La final se jugaría del 2 al 10 de julio.
El campeonato se disputa mientras Cuba atraviesa una crisis económica marcada por apagones, déficit de combustible, transporte irregular, escasez de alimentos y deterioro de servicios básicos. En muchas zonas, la basura se acumula por falta de recogida y los vecinos terminan quemándola en la vía pública.
La decisión de sostener el torneo ha generado críticas entre ciudadanos y aficionados. El gobierno destina recursos a una competencia disminuida por el éxodo de peloteros, mientras la población enfrenta carencias diarias. El brote sanitario en Las Tunas añade otro episodio incómodo a una liga que intenta mantenerse activa en un país cada vez más deteriorado.