Blue Diamond Resorts habría puesto fin de manera inmediata a sus operaciones en Cuba y al uso de sus marcas en la Isla, según informó el operador mayorista Sudameria el sábado 30 de mayo.
La salida de la cadena canadiense golpea al sector turístico cubano, una de las principales fuentes de divisas del régimen, en medio de limitaciones internas y nuevas presiones de Estados Unidos contra negocios vinculados al aparato militar.
La decisión fue comunicada por Sudameria a través de una nota en la que atribuyó la medida a las condiciones actuales del mercado turístico cubano y a problemas persistentes de operación. El texto mencionó obstáculos logísticos, deterioro de infraestructura y dificultades de abastecimiento.
“Blue Diamond Resorts Cuba ha decidido cesar sus operaciones y el uso de sus marcas en Cuba con efecto inmediato”, indicó el comunicado divulgado por el operador mayorista.
Blue Diamond retira sus marcas hoteleras
La medida incluye a Blue Diamond Resorts Cuba, Blue Diamond Cuba, Royalton, Memories, Starfish, Mystique y Resonance.
Estas marcas tenían presencia en varios polos turísticos del país, entre ellos Varadero, La Habana, Cayo Coco, Cayo Santa María, Cayo Largo del Sur, Cayo Cruz, Trinidad y Camagüey.
La retirada resulta significativa por la magnitud de la operación. Desde 2011, Blue Diamond administraba 62 hoteles y más de 12.900 habitaciones en Cuba. Su salida reduce el margen de maniobra de un sector que ya enfrenta baja ocupación, deterioro de servicios y pérdida de competitividad frente a otros destinos del Caribe.
El anuncio también llama la atención porque pocos días antes la empresa había reabierto tres complejos en Varadero, entre ellos instalaciones destinadas al turismo nacional.
Esa reapertura contrastaba con el deterioro general del mercado y con el aumento del riesgo para compañías extranjeras que operan en la Isla.
Sanciones de EEUU elevan la presión sobre GAESA
La salida ocurre tras nuevas medidas de la administración de Donald Trump contra entidades vinculadas al régimen cubano. El 7 de mayo, Washington amplió sanciones contra GAESA, el conglomerado empresarial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
GAESA controla áreas estratégicas de la economía, incluido el turismo mediante Gaviota y otras empresas estatales. En la práctica, muchas cadenas extranjeras que gestionan hoteles en Cuba lo hacen a través de acuerdos con entidades bajo control estatal o militar.
Las medidas de Estados Unidos fijaron el 5 de junio como fecha límite para que compañías e instituciones financieras extranjeras reduzcan o terminen vínculos con entidades asociadas a ese conglomerado.
El incumplimiento podría derivar en sanciones secundarias, trabas bancarias y problemas para operar en mercados internacionales.