Montones de desperdicios, malos olores y quemas improvisadas forman parte del escenario que la creadora de contenido cubana Anna Bensi mostró durante un recorrido por su barrio. La joven denunció en redes sociales que la recogida de residuos no responde a las necesidades de la comunidad y aseguró que basta caminar unos metros para encontrar nuevos focos de basura.
Lejos de presentar la situación como una denuncia convencional, Bensi recurrió al sarcasmo. Al comenzar la grabación anunció que enseñaría “un poco de horizonte”, pero inmediatamente centró la atención en los desechos. Incluso fingió solicitar autorización a la propia basura antes de filmarla, en una burla sobre las posibles consecuencias de criticar públicamente los problemas del país.
Un paisaje marcado por vertederos improvisados
Durante el recorrido, Anna Bensi llamó “esculturas de desecho” a los montones que encuentra en diferentes accesos del vecindario. También definió irónicamente el lugar como “muy artístico” y “muy único”, mientras utilizaba la cámara para documentar lo que los residentes enfrentan al salir de sus viviendas.
La magnitud del problema queda resumida en una de sus frases: “Cada diez pasos hay basura”. Según la joven, no importa cuánto se camine ni hacia dónde se mire porque los desperdicios reaparecen constantemente. En algunos puntos, señala, los depósitos son tan extensos que dificultan el paso.
La acumulación prolongada también ha cambiado la forma en que los residentes conviven con el problema. Bensi asegura que la presencia de residuos terminó incorporándose a la rutina del barrio. “Ya nosotros aquí tenemos normalizado que quien gobierna es la basura”, afirma en la grabación.
El fuego como respuesta ante los residuos acumulados
Sin una retirada oportuna de los desechos, los vecinos han encontrado una salida provisional: incendiarlos. Las hogueras sirven para reducir los montones, pero la solución trae consigo humo producto de la combustión de materiales acumulados en plena comunidad.
Bensi cuestiona precisamente ese escenario. La joven habla de una “cortina de humo” mientras explica que eliminar parte de los residuos mediante el fuego no resuelve la falta de recogida. Por el contrario, a la suciedad se suma ahora la exposición al humo generado por las quemas.
La creadora sostiene que los residentes han solicitado ayuda para retirar los desperdicios. Sin embargo, afirma que los vehículos encargados del servicio no han llegado y que entre las explicaciones utilizadas para justificar la situación aparece la escasez de combustible.
Anna Bensi cuestiona las excusas por falta de combustible
Esa respuesta tampoco convence a la joven. Bensi sostiene que los vecinos ya conocen “de memoria” los argumentos que reciben y cuestiona que pueda encontrarse combustible para otros vehículos mientras falta para los destinados a recoger la basura.
La publicación termina mostrando una realidad que Bensi presenta entre humor y frustración. Su recorrido convierte los vertederos, las hogueras y el humo en protagonistas de un paisaje urbano donde, según denuncia, los residentes han tenido que acostumbrarse a convivir con un servicio de recogida incapaz de retirar los desperdicios acumulados.