El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) mantiene bajo vigilancia este domingo 9 de agosto dos ondas tropicales en el Atlántico, incluida una próxima a salir de África que alcanzó un 40 % de probabilidad de desarrollo ciclónico durante los próximos siete días. El organismo sigue su evolución ante condiciones que podrían favorecer una organización gradual mientras avanza hacia el oeste.
La perturbación principal deberá emerger de la costa occidental africana entre el lunes y el martes. Aunque su posibilidad de formación durante las próximas 48 horas se mantiene cerca de 0 %, el NHC considera que el ambiente podría volverse más favorable una vez que el sistema ingrese en el Atlántico tropical oriental y central.
Sube a 40 % la probabilidad de desarrollo ciclónico
El potencial de formación aumentó durante el fin de semana. El sábado, los especialistas calculaban una probabilidad de 30 % para los siguientes siete días, mientras evaluaciones anteriores la situaban cerca de 20 %. La actualización refleja una mayor posibilidad de organización conforme cambian las condiciones atmosféricas previstas.
El NHC contempla que una depresión tropical podría formarse durante la segunda mitad de esta semana. La onda continuará desplazándose generalmente hacia el oeste, aunque todavía deberá atravesar una amplia zona del Atlántico antes de que pueda determinarse con mayor precisión su evolución y eventual trayectoria.
Hasta ahora, el aire seco y estable, junto con las concentraciones de polvo procedentes del Sahara, han limitado el desarrollo de sistemas tropicales en buena parte de la Región Principal de Desarrollo del Atlántico. Sin embargo, agosto marca el comienzo de un periodo en el que históricamente aumentan las condiciones favorables para la formación ciclónica.
NHC también vigila otra onda cerca de Cabo Verde
Una segunda perturbación se encuentra varios cientos de millas al oeste-suroeste de las islas de Cabo Verde. El NHC le asigna una probabilidad cercana a 0 % de formación durante las próximas 48 horas y de alrededor de 20 % durante los siguientes siete días mientras continúa su movimiento hacia el oeste.
Este sistema podría experimentar cierto desarrollo entre comienzos y mediados de esta semana sobre el Atlántico tropical central. No obstante, los vientos en niveles altos de la atmósfera podrían volverse menos favorables para su fortalecimiento cuando se aproxime posteriormente a las Antillas Menores.
La presencia de El Niño también puede generar mayor cizalladura del viento, especialmente sobre el Caribe, un factor que suele dificultar la organización de ciclones tropicales. Esa influencia, sin embargo, no necesariamente impediría el desarrollo de perturbaciones situadas más al este en el Atlántico.
NOAA prevé una temporada menos activa de lo normal
La vigilancia coincide con la actualización de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) para la temporada ciclónica de 2026. La agencia prevé entre siete y 13 tormentas con nombre, de las cuales entre dos y seis podrían convertirse en huracanes y hasta dos alcanzar categoría de huracán mayor.
NOAA calcula una probabilidad de 75 % de que la temporada registre una actividad inferior a la normal, frente a 20 % de posibilidades de una temporada cercana al promedio y 5 % de que resulte más activa. Pese a ese escenario, la llegada de mediados de agosto incrementa la atención sobre las ondas africanas, al comenzar el periodo climatológicamente más favorable para la formación de ciclones en el Atlántico.