Noticias relacionadas

Niño cubano sobrevivió a 33.000 voltios y ahora pide ayuda

Leandro sobrevivió a una descarga de 33.000 voltios en Cuba y ahora necesita cirugías para tratar las secuelas de sus quemaduras

Leandro, un niño de 10 años residente en el poblado de Santana, Ciego de Ávila, necesita varias intervenciones quirúrgicas después de sobrevivir en 2023 a una descarga eléctrica que le provocó graves quemaduras en alrededor del 60% del cuerpo.

El activista cubano Guillermo Rodríguez Sánchez difundió este jueves su historia en Facebook para buscar especialistas, recursos médicos y apoyo económico para continuar el tratamiento.

El accidente ocurrió cuando Leandro tenía siete años y salió a empinar un papalote. Según relató Rodríguez Sánchez, el menor utilizó como pita varios fragmentos de “alambre dulce” unidos entre sí. El papalote se acercó a una torre de alta tensión y el contacto provocó una descarga de unos 33.000 voltios que recorrió el alambre y lo lanzó varios metros.

Leandro pasó seis meses luchando por sobrevivir

Tras el accidente, el niño permaneció durante unos seis meses bajo atención médica. El activista aseguró que el personal sanitario logró salvarle la vida después de un proceso complejo. Parte de las áreas afectadas requirieron injertos de piel y su madre, Yanara Pelegrín, aportó tejido para algunas de esas intervenciones.

Tres años después, las secuelas de las quemaduras vuelven a requerir atención especializada. De acuerdo con la publicación, Leandro desarrolló cicatrices con retracción que limitan sus movimientos y continúan agravándose. Una de las mayores preocupaciones de la familia es su cuello, cuya movilidad se encuentra muy reducida.

Las cicatrices limitan su movilidad y afectan su vida diaria

Rodríguez Sánchez explicó que el menor necesita varios procedimientos quirúrgicos para liberar las zonas afectadas por las contracturas. La familia asegura que esas operaciones se han retrasado sin que hasta ahora haya encontrado una solución definitiva, pese a que la madre lleva más de un año intentando conseguir atención por diferentes vías.

La situación también se complica por las condiciones de vida en Santana. Según el testimonio difundido, los apagones pueden extenderse hasta cuatro días y las altas temperaturas resultan difíciles para Leandro porque varias zonas de su piel no transpiran con normalidad debido a las lesiones.

La madre ha recurrido a las redes sociales con la esperanza de localizar a un especialista cubano dispuesto a evaluar al niño y realizar al menos la cirugía necesaria para mejorar la movilidad del cuello. Rodríguez Sánchez pidió además que la historia sea compartida para aumentar sus posibilidades de recibir atención.

Inician una recaudación para costear operaciones e insumos

El activista anunció que comenzará una colecta destinada a cubrir materiales médicos, traslados a La Habana o cualquier otra provincia y otros gastos relacionados con las operaciones. Indicó que la familia tiene recursos económicos limitados y que tanto la madre como el padre permanecen vinculados al cuidado del menor.

Rodríguez Sánchez reconoció que Leandro recibió atención urgente y recursos cuando ocurrió el accidente, pero cuestionó la falta de continuidad en una etapa que considera esencial para su recuperación. Su publicación busca ahora movilizar ayuda para completar el tratamiento pendiente y mejorar la calidad de vida del niño.

La historia ha generado mensajes de solidaridad en redes sociales. Usuarios desearon una pronta recuperación al menor y llamaron a colaborar o compartir el caso. La familia autorizó la publicación de las fotografías utilizadas para visibilizar la situación y encontrar una respuesta médica después de más de un año de gestiones.

- Advertisement -

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -
Noticias destacadas
- Advertisement -
Últimas noticias
- Advertisement -
Suscríbete al boletín de noticias
- Advertisement -