El embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, afirmó durante una entrevista con el canal Todo Noticias (TN) que Cuba podría enfrentar cambios políticos antes de terminar 2026.
El diplomático cubanoamericano relacionó ese posible escenario con la profunda crisis económica, energética y social de la isla, el debilitamiento de sus aliados externos y la presión de Washington.
Lamelas describió la situación cubana como “muy mala” y responsabilizó a las autoridades de La Habana por el deterioro de las condiciones de vida. Mencionó la escasez de alimentos, los extensos apagones y las dificultades que enfrentan diariamente millones de ciudadanos, mientras expresó su deseo de que el país avance hacia un sistema democrático.
Embajador señala el aislamiento del régimen cubano
El representante estadounidense sostuvo que el gobierno cubano dispone ahora de menos respaldo internacional. Recordó que durante años recibió apoyo de Rusia y posteriormente de la Venezuela gobernada por Nicolás Maduro, pero consideró que esas fuentes de asistencia se han reducido y han dejado a La Habana en una posición más vulnerable.
En ese contexto, Lamelas consideró que las autoridades tienen la oportunidad de abrir políticamente el país, permitir elecciones democráticas y facilitar una transición de gobierno. Para el diplomático, ese proceso permitiría que Cuba abandone el actual modelo político y avance hacia mayores libertades.
Sus declaraciones también incluyeron una advertencia contra las Fuerzas Armadas cubanas. Lamelas afirmó que los militares deberían temer posibles consecuencias por los abusos contra la población y los acusó de corrupción. Sin embargo, no detalló qué medidas podrían adoptarse ni señaló acciones específicas que Washington estuviera preparando.
Lamelas critica privilegios de la cúpula cubana
El embajador dirigió además sus críticas contra la familia de Fidel Castro y la dirigencia comunista, a la que acusó de mantener privilegios mientras gran parte de la población enfrenta carencias. Para ilustrar la gravedad de la crisis, aseguró que algunos cubanos están comiendo gatos y perros, aunque esa afirmación fue presentada como una valoración suya y no acompañada de datos independientes.
Al ser consultado sobre una eventual actuación estadounidense contra La Habana, Lamelas respondió que “cualquier cosa puede pasar” y recordó que Donald Trump ha indicado que “todas las opciones están sobre la mesa”. El diplomático no aclaró si esas posibilidades incluyen sanciones adicionales, negociaciones, presión diplomática u otras medidas.
Marco Rubio y la posibilidad de cambios antes de diciembre
Lamelas destacó además el papel del secretario de Estado Marco Rubio, de origen cubanoamericano, y consideró que comprende especialmente la realidad de la isla. Según su valoración, esa experiencia podría influir en la política estadounidense hacia Cuba y en las decisiones que Washington adopte durante los próximos meses.
El diplomático expresó también su esperanza de que las propias autoridades cubanas terminen aceptando ayuda para transformar el país. Contrastó la situación dentro de la isla con el progreso de muchos emigrados y sostuvo que los cubanos logran prosperar en otros lugares mientras el sistema vigente limita esas posibilidades dentro del territorio nacional.
La frase que mayor atención generó llegó cuando Lamelas afirmó que, “si Dios quiere, antes del fin de año algo puede pasar”. No anunció una operación concreta ni aseguró que exista un plan para provocar un cambio de gobierno antes de diciembre. Sus declaraciones reflejan una expectativa política y una señal de presión sobre La Habana en momentos en que Washington mantiene abiertas distintas opciones frente al régimen cubano.