El activista Adelth Bonne Gamboa denunció la situación de una pareja de ancianos residente en un edificio de Santos Suárez, en La Habana, donde el suministro normal de agua lleva casi dos meses afectado.
El problema se agravó después de que fuera cortada una tubería que todavía daba acceso al apartamento, mientras una inspectora de Aguas de La Habana habría reconocido que el origen de la situación responde a un “mal manejo de la válvula”.
Bonne explicó que el hombre tiene 82 años, necesita ayuda para caminar y realizar actividades cotidianas, y padece problemas cardíacos, convulsiones y varias hernias en la vejiga que lo obligan a acudir al baño con frecuencia. Su esposa tiene 73 años, presenta problemas de audición y es además su principal cuidadora. Ambos viven en un inmueble donde, según el activista, predominan las personas de la tercera edad.
Adelth Bonne denuncia el drama de ancianos sin agua en Santos Suárez
La falta del servicio obliga a la pareja y a otros residentes a pagar entre 1.000 y 2.000 pesos diarios para conseguir pequeñas cantidades de agua, según el testimonio. En la vivienda de los ancianos colocaron un tanque alternativo en medio de la sala y dependen de botellas, cubos y otros recipientes para cubrir sus necesidades básicas.
Bonne señaló que ese gasto se produce en medio de apagones frecuentes y del encarecimiento general de la vida en Cuba. Los cortes eléctricos dificultan conservar los alimentos y obligan a muchas familias a realizar compras constantes, mientras parte de sus ingresos se destina también a conseguir agua.
El activista aseguró que el problema no afecta de la misma manera al resto de Santos Suárez. En otras zonas cercanas el agua llega con menor presión, pero alcanza las viviendas. En el edificio situado en Santa Emilia #414, en cambio, el suministro no entra normalmente ni siquiera a la cisterna.
Aguas de La Habana atribuye el problema a un “mal manejo de la válvula”
Bonne afirmó que durante casi dos meses ha realizado denuncias públicas y gestiones ante diferentes instituciones para buscar una respuesta. Mencionó visitas al puesto de mando y contactos con representantes del Poder Popular, además de la presencia de agentes de la Seguridad del Estado tras la difusión de varios videos sobre el caso.
Después de esas gestiones, una inspectora de Aguas de La Habana acudió a su vivienda. Según el activista, la funcionaria le explicó que el origen del desabastecimiento era un “mal manejo de la válvula”, lo que implicaría que la llave encargada de permitir el paso del agua hacia el edificio no estaría siendo operada correctamente.
La esposa del anciano también caminó hasta las oficinas de Aguas de La Habana para explicar personalmente lo que ocurría. Allí le informaron que durante la semana enviarían personal al edificio, pero Bonne asegura que los trabajadores no acudieron en el plazo prometido.
Corte de una tubería agrava la situación de la pareja
El caso empeoró cuando fue cortada una de las tuberías que todavía podía llevar agua hasta el apartamento. Aunque esa vía tampoco funcionaba de manera adecuada, representaba una posibilidad de abastecimiento si el servicio se normalizaba. Ahora, según la denuncia, la pareja perdió también esa alternativa.
Bonne cuestionó que las autoridades conozcan desde hace semanas las condiciones del inmueble y todavía no exista una solución estable. El activista anunció que continuará exponiendo los casos de personas vulnerables que viven en el edificio y reclamando respuestas para residentes que deben gastar miles de pesos en acceder a un servicio básico como el agua.