El trovador oficialista y diputado Raúl Torres lanzó un llamado de urgencia ante la crisis que atraviesa Cuba y reconoció que la población está llegando al límite de su resistencia.
En un mensaje difundido públicamente, afirmó que en sus 60 años ha vivido etapas de abundancia y escasez, pero nunca una situación como la actual, por lo que exigió respuestas inmediatas a los dirigentes.
Torres reafirmó su respaldo al proyecto político encabezado por Fidel Castro, pero advirtió que el pueblo está gastando “su último fuelle” de confianza en quienes conducen el país. Según planteó, ya no resulta suficiente pedir nuevos sacrificios a una población que durante años ha enfrentado carencias económicas y deterioro de sus condiciones de vida.
Raúl Torres pide sacar a funcionarios que no ofrecen resultados
El diputado reclamó “dar un piñazo en la mesa” y retirar de sus cargos a quienes no hayan conseguido resolver los problemas bajo su responsabilidad. También cuestionó la lentitud en la aplicación de medidas ya aprobadas y criticó a funcionarios que, según dijo, titubean, trabajan con desgano, incurren en corrupción o simulan compromiso con el sistema.
Torres consideró que las autoridades necesitan ofrecer resultados capaces de devolver esperanza a la población. En su mensaje pidió al menos una noticia que permita a los ciudadanos percibir avances concretos. También afirmó que Cuba ha retrocedido en audacia y describió algunos aspectos del país como propios de una “era prácticamente Jurásica”.
Propone más espacio económico para productores y cooperativas
Entre sus propuestas, defendió que los productores agrícolas puedan enriquecerse si consiguen aumentar la disponibilidad de alimentos. También mencionó cooperativas capaces de importar petróleo, reparar embarcaciones destinadas a la pesca y fórmulas para rehabilitar carreteras y financiar su mantenimiento mediante peajes.
El músico también pidió a los empresarios privados moderar los precios y cuestionó lo que calificó como “avaricia” de determinados actores económicos. Al mismo tiempo, exhortó a dirigentes y funcionarios a salir de las oficinas y participar junto a la población en actividades agrícolas, recogida de basura y mantenimiento de espacios públicos.
Torres reclamó además denunciar abusos contra ancianos, embarazadas, trabajadores y niños. Su llamado incluyó la movilización conjunta de funcionarios, policías, maestros, trabajadores estatales, empresarios privados, artistas, religiosos y otros sectores para recuperar capacidad productiva y enfrentar los problemas internos.
Torres mantiene críticas a Estados Unidos pero admite responsabilidades internas
Pese al tono crítico hacia la administración del país, el diputado volvió a responsabilizar a Estados Unidos y al embargo por parte de las dificultades cubanas. Sin embargo, reconoció que la solución no puede depender de gobiernos extranjeros y mencionó expresamente que ni Rusia ni China resolverán por sí solos los problemas de la Isla.
Iskra Armenteros respaldó desde el extranjero el planteamiento de Torres y defendió la disciplina, el trabajo y la participación colectiva como vías para superar la crisis. También citó a Vietnam y China como ejemplos de países que atravesaron períodos difíciles antes de mejorar sus condiciones económicas.
El pronunciamiento adquiere relevancia porque procede de una figura que mantiene su fidelidad al sistema, pero admite públicamente un fuerte desgaste social y deficiencias dentro de sus estructuras. Torres no cuestiona la continuidad del proyecto revolucionario, pero advierte que su supervivencia exige resultados inmediatos y reconoce que la confianza de los cubanos en sus dirigentes se encuentra bajo una presión creciente.