El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el domingo 6 de septiembre de 2026 que la Luna pertenece a su país mediante publicaciones difundidas en sus plataformas oficiales. El mandatario acompañó su declaración con una imagen del satélite y el mensaje “La Luna es nuestra”, en una postura vinculada con sus planes para reforzar la capacidad científica y militar estadounidense en el espacio. La afirmación provocó reacciones en redes sociales y en ámbitos políticos y diplomáticos.
Trump declara que la Luna pertenece a Estados Unidos
La publicación presidencial en Truth Social superó las 4.700 interacciones y un millar de republicaciones durante sus primeras dos horas. Trump también compartió el diseño propuesto para los nuevos uniformes operativos de la Fuerza Espacial de Estados Unidos.
La Casa Blanca respalda su estrategia espacial con la creación de la Academia Espacial de Estados Unidos. El proyecto contempla títulos universitarios gratuitos de cuatro años, bajo un esquema similar al de las academias militares tradicionales. La institución busca preparar a profesionales civiles y técnicos especializados en el sector aeroespacial.
Una orden ejecutiva firmada el pasado 28 de agosto de 2026 estableció los parámetros legales para fundar el centro educativo. La escuela formará astronautas, científicos, ingenieros, operadores, empresarios y funcionarios públicos. También contempla la preparación de combatientes especializados en operaciones de defensa exterior.
Las redes reaccionan a la polémica declaración de Trump
Las reacciones ante el pronunciamiento fueron variadas. Usuarios de redes sociales expresaron indignación, escepticismo y recurrieron a la sátira para cuestionar la afirmación del mandatario. Algunos compararon su discurso con el de figuras políticas latinoamericanas como Nicolás Maduro, Gustavo Petro y Hugo Chávez.
Entre los comentarios publicados aparecieron bromas sobre un supuesto cobro por utilizar la Luna y referencias a la política regional. Otros internautas consideraron que la declaración podría formar parte de una estrategia mediática destinada a provocar controversia y mantener la atención internacional sobre el presidente estadounidense.
Tratados espaciales y disputa por el dominio lunar
La postura de Trump ocurre mientras su administración acelera planes de infraestructura y exploración comercial en la superficie lunar. El mandatario también ha utilizado una retórica de expansión territorial al referirse a lugares como Canadá, Groenlandia y Venezuela.
Los tratados espaciales suscritos ante la Organización de las Naciones Unidas prohíben la apropiación nacional de cuerpos celestes. En ese contexto, las declaraciones sobre la soberanía lunar plantean interrogantes sobre los tratados internacionales vigentes.
Analistas internacionales advierten sobre una posible nueva etapa de tensiones entre las potencias mundiales por el dominio del espacio. La política estadounidense combina el desarrollo de capacidades educativas, científicas, comerciales y militares con una estrategia centrada en recursos considerados relevantes para la competencia geopolítica.
La declaración de Trump, por tanto, se suma a una política espacial que busca ampliar la presencia estadounidense fuera de sus fronteras. Mientras continúan los planes de exploración lunar, el pronunciamiento presidencial mantiene abierta la discusión sobre los límites de la soberanía nacional en el espacio.