La cubana Yinet Fundora Rivera denunció que el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, utilizó sin autorización una fotografía de su hijo tomada hace 14 años para ilustrar la escasez de medicamentos en la Isla y atribuir las dificultades del sistema sanitario al embargo de Estados Unidos.
La imagen fue difundida por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba durante una presentación oficial en La Habana bajo el mensaje “Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí”.
La madre explicó que la fotografía no representa la situación actual del joven, ya que fue tomada cuando él tenía apenas seis años. Según su denuncia, la imagen fue reutilizada por las autoridades cubanas sin consultarle y presentada como parte de la argumentación oficial sobre las afectaciones provocadas por las sanciones estadounidenses.
La imagen fue tomada cuando el joven tenía seis años
Fundora Rivera detalló que la fotografía original fue captada cuando su hijo estudiaba en la escuela primaria especial Abel Santamaría, ubicada en Ciudad Libertad, La Habana. En ese momento, el menor recibía atención educativa relacionada con una condición visual.
Años después, la imagen fue recuperada por el gobierno cubano y utilizada para acompañar mensajes sobre las dificultades que enfrentan los pacientes en Cuba por la falta de medicamentos y otros recursos médicos.
La madre cuestionó que una fotografía de la infancia de su hijo fuera presentada como reflejo de una realidad actual. Señaló que el joven que aparece en la imagen ya tiene 20 años, vive fuera de Cuba y posee ciudadanía estadounidense.
La denuncia generó reacciones en redes sociales, donde usuarios criticaron al Ministerio de Relaciones Exteriores por emplear una imagen antigua sin explicar su origen ni solicitar autorización a la familia.
Debate sobre el uso de imágenes personales en campañas oficiales
El caso abrió una discusión sobre el uso de fotografías de menores y archivos personales dentro de mensajes políticos del gobierno cubano. Críticos de las autoridades señalaron que la imagen fue utilizada para reforzar una narrativa oficial sobre la crisis sanitaria sin ofrecer el contexto completo.
La controversia también se relacionó con el debate sobre las causas de la escasez de medicamentos en Cuba. El gobierno cubano sostiene que el embargo estadounidense limita la compra de productos médicos, tecnologías e insumos necesarios para el sistema de salud.
La falta de medicamentos continúa siendo uno de los principales problemas para los cubanos dentro de la Isla. Autoridades reconocieron recientemente niveles críticos de desabastecimiento en las farmacias, una situación que afecta a pacientes que dependen de tratamientos esenciales.
Sectores críticos, en cambio, consideran que la crisis también está vinculada a problemas internos como la falta de inversión, la gestión estatal y el deterioro de la infraestructura productiva del país.
Gobierno cubano insiste en responsabilizar al embargo estadounidense
La utilización de la fotografía ocurrió dentro de una campaña oficial enfocada en denunciar las consecuencias de las sanciones de Estados Unidos contra Cuba.
Bruno Rodríguez Parrilla ha defendido en reiteradas ocasiones que el embargo, denominado “bloqueo” por el gobierno cubano, representa el principal obstáculo para acceder a medicamentos y recursos sanitarios.
La posición oficial sostiene que las restricciones financieras y comerciales dificultan las operaciones internacionales de compra y afectan directamente a la población cubana.
Sin embargo, opositores y críticos del gobierno señalan que La Habana utiliza el embargo como explicación principal de problemas acumulados durante décadas y reclaman mayor transparencia sobre las responsabilidades internas.
La denuncia de Yinet Fundora Rivera volvió a poner bajo debate la forma en que las autoridades cubanas presentan la crisis de servicios básicos, especialmente en sectores sensibles como la salud pública. Para la madre, el problema no solo fue el uso de la fotografía sin permiso, sino la presentación de una historia personal fuera de su contexto real.