La activista española Ana Hurtado, conocida por su respaldo público al régimen cubano, cuestionó la acumulación de basura en el Vedado, uno de los barrios más céntricos de La Habana. A través de una publicación en Facebook, expresó su sorpresa por el deterioro de la zona y preguntó por qué ese municipio presenta problemas de limpieza pese a concentrar hospitales y espacios importantes de la capital.
Hurtado escribió que resulta “incomprensible” que existan municipios habaneros con mejor cuidado mientras el Vedado permanece con grandes cantidades de desechos acumulados. Su comentario generó reacciones entre usuarios que señalaron que la situación afecta a toda la ciudad.
La activista reside en Cuba y mantiene una relación cercana con sectores vinculados al poder político de la Isla. Está casada con Senén Casas Más, hijo del fallecido general Senén Casas Regueiro y sobrino del también general Julio Casas Regueiro.
Críticas por la basura acumulada en zonas céntricas de La Habana
En su publicación, Hurtado centró sus cuestionamientos en el estado del Vedado, una zona donde se encuentran instituciones médicas, centros culturales y áreas de alta circulación de residentes y visitantes.
Varios usuarios respondieron que el problema no es exclusivo de ese municipio. Algunos afirmaron que actualmente no existe una zona de La Habana completamente limpia debido a la acumulación de residuos y las dificultades del sistema de recogida de basura.
Entre los comentarios aparecieron denuncias sobre vertederos ubicados cerca de hospitales. Algunos señalaron especialmente áreas próximas al hospital ginecobstétrico Ramón González Coro, donde existirían acumulaciones de desechos cerca de lugares utilizados por madres y recién nacidos.
La reacción de Hurtado llamó la atención porque sus críticas sobre la situación sanitaria y urbana contrastan con su habitual defensa del sistema político cubano.
Usuarios cuestionan la sorpresa de Ana Hurtado por la basura en La Habana
La publicación de Ana Hurtado generó numerosos comentarios de usuarios que cuestionaron su sorpresa ante la situación del Vedado y señalaron que la acumulación de basura no es un problema reciente ni exclusivo de ese municipio habanero.
Algunos internautas preguntaron si la activista realmente conoce la realidad cotidiana de la capital y criticaron que, según sus opiniones, durante años los residentes han denunciado problemas similares en distintos barrios. Otros comentarios aseguraron que la situación afecta a varias zonas de La Habana y no únicamente al área mencionada por Hurtado.
Varios usuarios también cuestionaron la afirmación de que existen municipios de la capital que permanecen limpios y bien cuidados. “¿Cuál es el municipio de La Habana que luce limpio?”, preguntó uno de los comentaristas, mientras otros recomendaron recorrer diferentes zonas de la ciudad para comprobar el estado de las calles.
Entre las respuestas también aparecieron denuncias sobre salideros de agua, problemas con la recogida de residuos y deterioro de espacios públicos. Algunos participantes extendieron sus críticas a otras provincias y afirmaron que la acumulación de basura se ha convertido en una situación visible en diferentes ciudades cubanas.
Vínculos familiares con figuras del aparato militar cubano
Ana Hurtado ha desarrollado en los últimos años una presencia pública centrada en la defensa del gobierno cubano. Su residencia en la Isla y sus vínculos familiares también han generado interés entre críticos del régimen.
Su esposo, Senén Casas Más, es hijo del general fallecido Senén Casas Regueiro y sobrino del general Julio Casas Regueiro, ambos vinculados a las estructuras militares cubanas.
Un reportaje de Martí Noticias señaló que Senén Casas Más fue identificado como operador cercano a Alejandro Castro Espín y afirmó que participó en más de 40 misiones internacionales utilizando pasaportes diplomáticos del Ministerio del Interior.
Hasta el momento, la publicación de Hurtado se limita a cuestionar la situación de limpieza en el Vedado, sin ofrecer una explicación sobre las causas del deterioro. Sus comentarios, sin embargo, generaron un debate entre quienes consideran que la crisis de los servicios públicos afecta a toda La Habana.