Un ciudadano cubano que fue expulsado de Estados Unidos hacia México aseguró que estuvo a punto de ser enviado de regreso a la Isla, pero una acción legal presentada por sus familiares logró detener la deportación cuando ya se encontraba dentro del avión. El migrante relató su experiencia en un video difundido por el abogado Carlos Martínez, donde explicó el proceso que vivió desde su detención en territorio estadounidense hasta el momento en que recibió la notificación del amparo.
José Lázaro, como fue identificado en el testimonio, explicó que residía en Kentucky y que fue detenido por la policía local antes de pasar a custodia de las autoridades migratorias estadounidenses. Según su relato, permaneció tres días en una cárcel estatal y después fue trasladado por diferentes centros de detención migratoria.
El cubano indicó que perdió una solicitud de asilo político, aunque aseguró que contaba con un permiso de trabajo vigente hasta 2030. Ante la posibilidad de una deportación directa hacia Cuba, afirmó que aceptó ser enviado a México como una alternativa para evitar el regreso inmediato a la Isla.
El recorrido de un cubano desde Estados Unidos hasta México
Según explicó, estuvo bajo custodia durante casi tres meses antes de ser trasladado hacia la frontera mexicana. Durante ese periodo, afirmó que pasó por varias instalaciones y que en uno de los traslados desde Arizona fue llevado esposado de pies, manos y cintura.
El migrante también aseguró que enfermó de COVID-19 durante su detención y que presentó síntomas como vómitos, mareos y dolores intensos. Según su versión, no recibió medicamentos durante ese periodo. Estas declaraciones forman parte de su testimonio y no han sido verificadas de manera independiente.
Después de llegar a Nogales, México, relató que él y otros cubanos quedaron bajo control de autoridades mexicanas. El grupo, integrado presuntamente por 16 personas, fue trasladado posteriormente a Hermosillo, Sonora.
El cubano aseguró que inicialmente les informaron que recibirían alimentos, agua y serían liberados después de 72 horas. Sin embargo, afirmó que fueron llevados a un lugar donde permanecieron encerrados y con restricciones para comunicarse con sus familiares.
Una llamada permitió activar la defensa legal
De acuerdo con el relato, una funcionaria migratoria mexicana le habría advertido que existía la posibilidad de que fueran deportados hacia Cuba. También le recomendó informar a sus familiares y buscar asistencia jurídica para intentar detener el proceso.
José Lázaro contó que logró comunicarse con su esposa durante una breve llamada. La familia contactó al abogado Carlos Tomás Martínez Romero, quien habría presentado un amparo en menos de 72 horas para intentar impedir la deportación.
Dos días después, el grupo fue trasladado al aeropuerto de Hermosillo y subido a un avión con destino a La Habana. El cubano aseguró que, mientras la aeronave todavía permanecía en tierra, recibió una llamada de un funcionario que le informó que debía abandonar el vuelo porque existía una protección judicial que impedía su regreso a Cuba.
Otros cubanos fueron enviados a la Isla
El migrante afirmó que otro ciudadano cubano casado con una mexicana también fue retirado del avión debido a su situación familiar. Sin embargo, los otros 14 integrantes del grupo habrían continuado el viaje hasta el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.
El caso refleja la incertidumbre que enfrentan algunos migrantes cubanos que, tras ser expulsados de Estados Unidos hacia México, temen una posterior devolución a Cuba. La situación también muestra la importancia de contar con asesoría legal durante los procesos migratorios, especialmente cuando existen órdenes de deportación en curso.
Aunque el testimonio difundido corresponde únicamente a la versión del migrante y no incluye documentos judiciales públicos que confirmen todos los detalles, su relato expone las dificultades que enfrentan quienes buscan evitar un retorno forzado a la Isla después de años de intentar establecerse en otro país.