Estados Unidos estudia incorporar a la masonería cubana a la red de organizaciones encargadas de distribuir ayuda humanitaria directamente entre la población, mientras ya avanzan en la Isla las entregas financiadas por Washington a través de Cáritas y otras entidades independientes. La posibilidad fue abordada durante una reunión en La Habana entre el jefe de misión estadounidense Mike Hammer y el escritor Ángel Santiesteban-Prats.
El encuentro se conoció el jueves 8 de octubre, coincidiendo con nuevas entregas de alimentos y artículos de higiene en varias provincias cubanas. La propuesta permitiría ampliar un sistema que busca reducir la participación directa de las instituciones estatales en la administración de los recursos.
Nuestro Jefe de Misión Mike Hammer se reunió con Ángel Santiesteban Prats, recientemente elegido Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33.
Reconociendo que la masonería tiene una larga e importante historia en Cuba ellos hablaron sobre la posibilidad de que los masones participen en la distribución de ayuda humanitaria EEUU 🇺🇸 a los más necesitados.
Estados Unidos aprecia el rol de los masones en el desarrollo de Cuba y apoya a una sociedad civil libre e independiente.
— Embajada de los Estados Unidos en Cuba (@USEmbCuba) October 8, 2026
EEUU explora ampliar la red de distribución de ayuda en Cuba
La representación diplomática estadounidense informó que Hammer conversó con Santiesteban-Prats sobre el papel de la masonería en la sociedad cubana y las posibilidades de aprovechar su presencia territorial para apoyar iniciativas humanitarias.
“Estados Unidos aprecia el rol de los masones en el desarrollo de Cuba y apoya a una sociedad civil libre e independiente”, señaló la Embajada en una publicación divulgada después del encuentro.
No existe, hasta ahora, un acuerdo definitivo que convierta a las logias masónicas en distribuidoras de los suministros estadounidenses. La conversación se encuentra en una etapa exploratoria, pero abre la puerta a incorporar otra estructura nacional al programa de asistencia.
La ayuda estadounidense ya está llegando a familias cubanas
El planteamiento ocurre mientras los cargamentos financiados por Washington ya se reparten mediante organizaciones no controladas directamente por el Gobierno cubano. El programa comenzó durante el verano y ha alcanzado distintos territorios con alimentos y productos de higiene destinados a hogares vulnerables.
La legislación estadounidense permite que organizaciones religiosas y caritativas independientes reciban determinados bienes humanitarios destinados a cubrir necesidades básicas en Cuba, siempre que no estén administradas o controladas por el Gobierno cubano o el Partido Comunista.
Washington destinó 100 millones de dólares al programa de asistencia. Según la información aportada, 60 millones corresponden al mecanismo gestionado por Catholic Relief Services junto a Cáritas Cuba y los 40 millones restantes deben canalizarse mediante otras organizaciones independientes.
Santiesteban-Prats llega al cargo en medio de tensiones
La posible participación de la masonería coincide con la reciente elección de Ángel Santiesteban-Prats como Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33. El escritor obtuvo el respaldo de 19 miembros durante una votación celebrada el 26 de septiembre.
Su llegada ocurre después de disputas entre sectores de la institución masónica y el Ministerio de Justicia, además de restricciones judiciales y financieras denunciadas por la organización. Santiesteban-Prats también permanece bajo medidas relacionadas con un proceso judicial derivado de una operación cambiaria de 200 dólares destinada al Asilo Nacional Masónico Llansó.
Hammer ya había abordado meses atrás la posible cooperación humanitaria con representantes masónicos. La nueva reunión indica que Washington mantiene esa alternativa sobre la mesa mientras continúa ampliando las vías para hacer llegar recursos a familias cubanas sin que los fondos sean administrados directamente por las autoridades de La Habana.