La crisis eléctrica en Cuba ha dejado a comunidades de Pinar del Río con más de 90 horas sin corriente, una situación que también compromete el abastecimiento de agua potable.
Este domingo 18 de octubre, numerosos circuitos de la provincia continuaban afectados por la falta de generación, mientras las autoridades priorizaban el suministro energético a los hospitales y otras instalaciones indispensables.
De acuerdo con la información divulgada por las autoridades provinciales, la electricidad disponible se ha concentrado principalmente en tres hospitales de la cabecera: el Pediátrico, el Abel Santamaría y el León Cuervo Rubio. El campo de pozos que abastece a la ciudad solo ha podido recibir energía de manera intermitente.
La falta de electricidad agrava la escasez de agua en Pinar del Río
El deterioro del servicio eléctrico ha complicado las operaciones de extracción y distribución de agua. Aunque trabajadores de la Organización Básica Eléctrica repararon recientemente una avería que afectaba esa infraestructura, los problemas persisten debido a la insuficiente disponibilidad energética.
La situación también refleja las dificultades acumuladas en el sistema hidráulico provincial. De las 177 fuentes destinadas al abastecimiento de agua, 52 presentan desperfectos. Ante este escenario, las autoridades distribuyeron combustible a los municipios para facilitar el traslado del líquido mediante camiones cisterna.
A esos problemas se añaden nuevas roturas en equipos de bombeo. El funcionario de Acueducto y Alcantarillado Roberto Capote Amador reconoció que siete equipos permanecían dañados. Según testimonios recogidos por Diario de Cuba, algunos residentes aseguran llevar entre 67 días y más de tres meses sin recibir agua por las redes.
Hospitales reciben prioridad ante los prolongados apagones
Desde junio, Pinar del Río ha utilizado la producción de sus instalaciones fotovoltaicas para administrar parte de la electricidad disponible. Sin embargo, cuando aumenta el déficit nacional, esa energía también se incorpora al Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
Esta situación reduce el margen de maniobra de las autoridades locales para mantener funcionando los circuitos residenciales. Los hospitales y las instalaciones vinculadas al suministro de agua reciben prioridad, mientras numerosos hogares permanecen sometidos a interrupciones prolongadas.
La escasez eléctrica afecta actividades cotidianas como conservar alimentos, cocinar y almacenar agua. La combinación de ambos problemas aumenta las dificultades de las familias, especialmente cuando los cortes se extienden durante varios días.
Cuba enfrenta un déficit eléctrico cercano a los 1.900 MW
El panorama nacional tampoco ofrece una recuperación inmediata. La Unión Eléctrica informó que el sábado se registraron apagones durante las 24 horas, con una afectación máxima de 2.037 megavatios. Para este domingo, la empresa estimó un déficit de 1.880 MW durante el horario de mayor demanda, con interrupciones que podrían alcanzar los 1.910 MW.
Entre las instalaciones paralizadas figuran la termoeléctrica Antonio Guiteras, unidades de Santa Cruz del Norte, Felton, Mariel y Renté. El sistema también enfrenta mantenimientos programados y restricciones adicionales que limitan la generación.
La situación empeoró el viernes tras un incendio en la central Ernesto Guevara, ubicada en Mayabeque. Ese mismo día se produjo la desconexión de una unidad de Felton, en Holguín. Ambos incidentes agravaron las dificultades del sistema eléctrico nacional.
Mientras persista la insuficiencia de generación y las averías en las instalaciones hidráulicas, miles de residentes de Pinar del Río seguirán expuestos a interrupciones en dos servicios esenciales: la electricidad y el agua potable.