El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, continúa aumentando su presencia militar en Haití y ha comprometido más de 2.000 soldados para reforzar la búsqueda de cuatro técnicos aeronáuticos desaparecidos desde el 18 de octubre. El nuevo anuncio, conocido este jueves 29 de octubre, amplía una operación iniciada tras una emboscada de pandillas cerca de Puerto Príncipe. Pese a los refuerzos enviados durante los últimos días, las autoridades todavía no han confirmado el paradero de los salvadoreños.
La magnitud de la movilización muestra cómo ha evolucionado la respuesta del mandatario. Como informó anteriormente Asere Noticias, Bukele inició una operación militar acompañada de advertencias contra los grupos armados responsables de la desaparición. Desde entonces, el envío de refuerzos ha continuado. El 27 de octubre se reportó la llegada de cerca de 1.000 soldados y, dos días después, la Cancillería salvadoreña anunció el compromiso de superar los 2.000 efectivos.
Bukele aumenta la presencia militar salvadoreña en Haití
La decisión de ampliar el contingente fue abordada durante una conversación entre Bukele y el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé. El aumento de la presencia salvadoreña ocurre en medio de las amenazas de las organizaciones criminales. Asere Noticias había reportado el envío de 200 militares de élite y el desafío lanzado por un poderoso jefe de pandillas. Ahora, el Gobierno salvadoreño busca fortalecer su capacidad operativa mediante una movilización de mayor alcance.
El incremento de tropas plantea interrogantes sobre el alcance de la intervención. Todavía no se ha precisado cuánto tiempo permanecerán los refuerzos ni quién dirigirá todas sus operaciones. Tampoco existe una explicación definitiva sobre si los nuevos contingentes quedarán bajo la estructura de la Fuerza de Supresión de Pandillas, respaldada por Naciones Unidas, o si desarrollarán misiones separadas en coordinación con el Gobierno haitiano.
Cuatro salvadoreños siguen desaparecidos pese a los refuerzos
La ampliación militar ocurre sin resultados públicos concluyentes sobre los hombres que originaron la movilización. Los cuatro especialistas desaparecieron el 18 de octubre, cuando un vehículo blindado en el que viajaban fue atacado en Santo, dentro de Croix-des-Bouquets. Los ocupantes lograron salir después de que la unidad se incendiara, pero perdieron contacto con el resto de la misión internacional desplegada en la zona.
Bukele sostiene que los técnicos fueron secuestrados por grupos criminales y exige que sean entregados vivos y sin lesiones. También ha advertido que las pandillas enfrentarán consecuencias más severas si no acceden a liberarlos. El presidente explicó que sus compatriotas realizaban funciones de apoyo aéreo y evacuación médica, por lo que no estaban destinados principalmente a enfrentamientos terrestres.
La operación militar crece, pero persisten las dudas sobre el rescate
Como informó anteriormente Asere Noticias, la recuperación de cuatro cadáveres en Haití generó especulaciones sobre la posible muerte de los técnicos desaparecidos. Sin embargo, Bukele rechazó que los restos pertenecieran a sus compatriotas y explicó que las características de los cuerpos, así como los documentos y uniformes encontrados, no coincidían con los del personal salvadoreño. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado el destino de los cuatro hombres.
Mientras tanto, la presencia salvadoreña aumenta en un país donde las organizaciones armadas controlan amplias zonas de Puerto Príncipe y dificultan el trabajo de las fuerzas de seguridad. El Gobierno haitiano ha expresado su respaldo a la cooperación con El Salvador, aunque no ha detallado qué resultados concretos han producido los nuevos despliegues.
El aumento del contingente confirma que Bukele mantiene su apuesta por la presión militar para intentar recuperar a los cuatro hombres. Sin embargo, después de once días de incertidumbre, el principal interrogante permanece sin respuesta: dónde están los salvadoreños y en qué condiciones se encuentran. La operación sigue creciendo sin que exista hasta ahora un anuncio oficial de rescate.