Corea del Norte realizó este jueves 29 de octubre de 2026 una nueva demostración de fuerza militar al disparar alrededor de diez misiles balísticos de corto alcance hacia aguas situadas al este de su territorio.
La operación, ejecutada desde las proximidades de Wonsan, provocó un aumento de la vigilancia de Corea del Sur y sus aliados, en medio de las tensiones fronterizas y las dudas sobre una posible reanudación de las negociaciones nucleares con Estados Unidos.
Según informó Reuters, citando al Estado Mayor Conjunto surcoreano, los lanzamientos ocurrieron alrededor de las 12:30 p.m., hora local, y los proyectiles recorrieron aproximadamente 250 kilómetros antes de caer al mar. El Ministerio de Defensa japonés también detectó la actividad, aunque indicó que los misiles aparentemente no ingresaron en su zona económica exclusiva. Las autoridades no comunicaron daños asociados con los disparos.
Corea del Sur refuerza la vigilancia tras el lanzamiento de misiles
El Ejército surcoreano elevó sus medidas de supervisión militar ante la posibilidad de nuevas pruebas armamentísticas. Los mandos mantienen comunicación con Estados Unidos y Japón para intercambiar información sobre los proyectiles y evaluar sus características. La cooperación entre los tres países busca detectar amenazas y responder ante eventuales incidentes en la península coreana.
La nueva operación forma parte de una serie de demostraciones militares del régimen de Kim Jong Un. Como informó anteriormente Asere Noticias, el 27 de octubre se conoció que Corea del Norte había desplegado tres enormes cañones cerca de la frontera surcoreana, acompañados de mensajes hostiles contra Estados Unidos. Aquella exhibición aumentó la preocupación por las tensiones militares en la península, que ahora se intensifican con el lanzamiento de misiles balísticos.
Una explosión de minas agrava las tensiones entre las dos Coreas
El incremento de las hostilidades tiene como antecedente la explosión de dos minas el 21 de septiembre en las inmediaciones de la zona desmilitarizada. Tres soldados surcoreanos resultaron heridos durante el incidente, que abrió una nueva disputa entre ambos gobiernos. Seúl responsabiliza a las fuerzas norcoreanas de colocar los explosivos, pero Pyongyang rechaza las acusaciones.
Las diferencias llegaron al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas después de que Corea del Sur presentara una denuncia sobre el incidente. El régimen de Kim Jong Un respondió acusando a sus vecinos de distorsionar los acontecimientos y obstaculizar los trabajos de fortificación de la frontera. La confrontación también incluye advertencias sobre el despliegue de nuevas armas y la reactivación de sistemas de propaganda.
Las autoridades surcoreanas han propuesto establecer conversaciones militares para reducir el riesgo de enfrentamientos accidentales. Sin embargo, Pyongyang todavía no ha respondido favorablemente a esa iniciativa. Mientras tanto, las fuerzas de ambos países mantienen posiciones de vigilancia en una de las fronteras más militarizadas del mundo, donde cualquier incidente puede desencadenar una confrontación de mayor alcance.
¿Qué pasará con las negociaciones entre Kim Jong Un y Donald Trump?
Los disparos también ocurren en medio de la incertidumbre sobre una posible reanudación del diálogo nuclear entre Corea del Norte y Estados Unidos. Las conversaciones impulsadas durante el primer mandato de Donald Trump terminaron sin un acuerdo definitivo en 2019. Desde entonces, Pyongyang ha continuado desarrollando armamento y fortaleciendo sus capacidades militares.
Kim Jong Un ha insistido en modernizar sus fuerzas armadas y ampliar el desarrollo de tecnologías militares. De acuerdo con Associated Press, el mandatario pidió acelerar la producción de drones y sistemas de ataque no tripulados, considerados estratégicos para las operaciones contemporáneas. Estas iniciativas se suman a los ensayos con misiles y otras armas que mantienen bajo observación a los servicios de inteligencia regionales.
Por ahora, Washington, Seúl y Tokio continúan coordinando sus respuestas frente a las actividades norcoreanas. Aunque no existen anuncios de un encuentro próximo entre Trump y Kim Jong Un, la posibilidad de nuevas negociaciones permanece abierta. El reciente lanzamiento vuelve a colocar la seguridad de la península coreana entre los asuntos de mayor preocupación para los aliados estadounidenses en Asia.