Sandro Castro, nieto del fallecido gobernante Fidel Castro, volvió a generar controversia tras publicar en su cuenta de Instagram un video por Halloween, celebrado el 31 de octubre de 2026, en el que ironiza sobre los apagones, la falta de agua y las enfermedades que afectan a Cuba. La grabación provocó críticas de usuarios que consideran insensible utilizar estas dificultades como parte de una representación humorística.
En el material difundido en su perfil, el empresario utiliza referencias a películas de terror para describir los problemas que enfrenta la población cubana. Las escenas incluyen alusiones a fallas del sistema eléctrico, enfermedades y dificultades para acceder al suministro de agua, situaciones que forman parte de la crisis nacional.
Los antecedentes de lujos y fiestas del nieto de Fidel Castro
La controversia también revive los cuestionamientos sobre el estilo de vida del empresario, vinculado al Bar EFE, un establecimiento privado ubicado en El Vedado, La Habana. El negocio ha sido escenario de celebraciones y actividades recreativas que contrastan, según sus críticos, con las restricciones económicas de buena parte de la ciudadanía.
En octubre de 2021, Sandro promocionó una fiesta de Halloween en su establecimiento, con incentivos para los asistentes y premios relacionados con disfraces. También existen antecedentes de 2019, cuando apareció caracterizado como Batman. Sin embargo, no está confirmado que el video difundido este año estuviera acompañado de una nueva celebración presencial en el local.
Sus publicaciones anteriores también generaron controversia. En 2021 circuló una grabación donde conducía un Mercedes-Benz. En diciembre de 2024 celebró su cumpleaños en el Bar EFE, mientras Cuba atravesaba dificultades energéticas. En marzo de 2026 compartió imágenes de una parrillada y una partida de dominó durante un apagón.
Crisis en Cuba y críticas a los privilegios familiares
El establecimiento tampoco ha escapado de los problemas económicos del país. En junio de 2026, Sandro reconoció dificultades operativas provocadas por la crisis energética. Tras mencionar un cierre temporal, aclaró que el negocio continuaba funcionando de manera limitada, aproximadamente una vez por semana.
El nuevo episodio vuelve a colocar bajo cuestionamiento las diferencias entre las condiciones de vida de familiares de antiguos dirigentes y las de millones de cubanos. Aunque Sandro Castro no ocupa un cargo gubernamental conocido, su parentesco con Fidel Castro convierte sus publicaciones en motivo de debate sobre los privilegios y las contradicciones del discurso revolucionario.