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Apagón total en el oriente de Cuba: cuatro provincias sin energía por falla

Toda la península oriental está a obscuras, luego de que esta mañana, el régimen augurara el menor déficit eléctrico del 2026

La península oriental de Cuba se encuentra en apagón, luego de que un fallo en la Subestación Holguín 220 kV dejará parcialmente sin energía a la mencionada provincia, y totalmente sin electricidad a tres provincias más la noche de este miércoles 4 de febrero.

El apagón es el más grave en lo que va del año, y afectó de manera total a las provincias de Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, mientras que en Holguín aún hay zonas con electricidad intermitente informó la Unión Eléctrica de Cuba (UNE) en un reporte oficial.

El corte del servicio ocurrió a las 8:54 pm, cuando la subestación en Holguín falló y desconectó el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en la zona oriental.

Por esta razón, salieron de servicio varias unidades de generación: la Unidad 1 de la CTE Lidio Ramón Pérez “Felton”, los motores de Moa y las Unidades 3 y 5 de la CTE Antonio Maceo “Renté”, indicó la UNE.

El apagón dejó sin electricidad a millones de habitantes del oriente cubano, con consecuencias inmediatas en hospitales, hogares y servicios básicos.

Centros de salud que dependen de generadores enfrentan interrupciones en tratamientos y pruebas médicas, mientras que muchas familias carecen de agua bombeada, refrigeración de alimentos y comunicación constante.

En varias ciudades, incluso el suministro de energía para pequeños negocios y servicios comunales ha quedado interrumpido.

Autoridades de la UNE señalaron que ya se preparan protocolos para la restauración del servicio en el oriente, así como los arranques de las unidades afectadas y el restablecimiento de la carga eléctrica. No obstante, todavía no se ha informado una hora estimada para la completa reconexión de las provincias afectadas.

El apagón se da luego de que la mañana de este mismo miércoles, el régimen augurara el menor déficit eléctrico desde el inicio de 2026, con supuestamente apenas 1.500 MW faltantes, tras lo cual, sin embargo, se reportó la caída de varias unidades generadoras.

La crisis energética azota la Isla desde hace años, incluso en momentos en los que se contaba con el apoyo de Venezuela para el envío de petróleo al país, pero se ha intensificado desde que los envíos de Venezuela se detuvieron totalmente en noviembre de 2025.

Tras la caída definitiva del país sudamericano a manos de Estados Unidos, las reservas se redujeron a niveles críticos, con estimaciones de apenas 15 a 20 días de combustible si no se reanudan los suministros.

Además de la falta de combustible, especialistas y medios independientes han advertido que la infraestructura eléctrica cubana sufre de falta de inversión y envejecimiento, con plantas termoeléctricas que acumulan averías frecuentes y una red que no puede sostener la demanda interna.

Este no es el primer apagón masivo en los últimos meses. En octubre de 2025, la región oriental quedó desconectada del SEN por más de dos semanas tras el paso del huracán Melissa, dejando a obscuras a provincias como Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo.

También en noviembre del año pasado, la UNE reportó una generación de apenas 1.000 MW, con oriente prácticamente sin energía durante varias jornadas.

La caída de la principal planta generadora, la Antonio Guiteras, provocó apagones totales en Cuba en tres ocasiones entre 2024 y 2025, el primero de más de cuatro días de duración.

Pero además de estos casos extraordinarios, los cubanos tienen que lidiar con apagones diarios que pueden ir de 6 a 12 e incluso 20 horas en algunas zonas.

Incluso en la capital y zonas aledañas, que muchos años se vieron exentas de estas fallas forman ahora parte del horario rotativo que limita la energía por zonas, a fin de “abastecer” a toda la población cubana al menos en algún momento del día.

Organizaciones de salud, residentes y trabajadores han advertido que estos apagones reiterados afectan la calidad de vida de la población, con hospitales obligados a depender de generadores, alimentos que se echan a perder por falta de refrigeración y dificultades diarias para cocinar y mantener el agua potable en los hogares.

Mientras el régimen cubano intenta justificar la situación enfatizando pequeños avances en generación fotovoltaica, los ciudadanos enfrentan una crisis energética que sigue empeorando sin una solución clara a la vista.

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