Bar de La Habana dona cena de Año Nuevo a los necesitados
Mientras el régimen insiste en discursos de resistencia y normalidad, son los propios cubanos quienes ayudan a los más vulnerables
Más de 250 cubanos en situación de vulnerabilidad pudieron recibir una comida especial de fin de año el 31 de diciembre de 2025 en La Habana, gracias a una acción solidaria organizada por el negocio privado 5K Bar y el proyecto de ayuda humanitaria “Con Amor Todos Juntos”.
La iniciativa permitió que personas de bajos recursos accedieran a una cena gratuita en una fecha que, para muchos en la Isla, transcurre marcada por la escasez y la imposibilidad de celebrar.
La actividad fue impulsada por Hugo Puig González, propietario del establecimiento, junto a Yenier Toledano Torres, creador del proyecto solidario, quienes coordinaron la preparación y entrega de los alimentos.
Según una publicación difundida en el grupo de Facebook “Venta de casa en CIENFUEGOS CUBA Y MAS”, la jornada se desarrolló en un ambiente de respeto, alegría y trato digno hacia los asistentes.
De acuerdo con Toledano, más de 250 personas pudieron disfrutar de una cena completa que incluyó cerdo asado, arroz moro, viandas, ensalada mixta, dulces y bebidas sin alcohol. Además, se entregaron cinco maletines con ropa, colchas y calzado para quienes más lo necesitaban.
“Más de 250 personas disfrutaron de una cena llena de alegría y amor… Todos recibieron un servicio cinco estrellas”, expresó el activista al describir la experiencia.
La acción solidaria fue posible gracias a la colaboración de decenas de personas que realizaron donaciones. En total, se recaudaron 42.200 pesos cubanos y 5 MLC, recursos que permitieron garantizar tanto la comida como los donativos distribuidos durante la jornada.
En un mensaje posterior, Toledano agradeció a quienes hicieron posible la iniciativa y destacó el gesto de Hugo Puig González por abrir las puertas de su negocio para una causa humanitaria.
Este tipo de acciones adquieren un valor especial en el contexto actual de Cuba, donde la crisis económica y alimentaria ha limitado severamente las celebraciones de fin de año para una gran parte de la población.
Durante 2025, los precios de los alimentos básicos se mantuvieron fuera del alcance de la mayoría de los salarios, mientras la inflación y la devaluación del peso cubano redujeron aún más el poder adquisitivo de las familias.
Para muchos cubanos que no cuentan con familiares en el exterior que puedan enviar remesas, el cierre de año se ha convertido en una fecha sin celebraciones.
Medios independientes han reportado que numerosas familias no pudieron adquirir carne de cerdo, arroz suficiente u otros productos tradicionales de la cena de fin de año, debido tanto a los altos precios como a la escasez persistente en los mercados estatales.
A esta situación se suman los apagones prolongados, que durante todo 2025 afectaron de manera constante a amplias zonas del país.
Los cortes eléctricos, que en ocasiones superaron las 15 y hasta 20 horas diarias, dificultaron la preparación de alimentos y obligaron a muchas familias a renunciar incluso a reuniones sencillas en sus hogares durante las festividades.
En este escenario, iniciativas como la organizada por 5K Bar y “Con Amor Todos Juntos” evidencian cómo la solidaridad ciudadana y la iniciativa privada están supliendo necesidades básicas que el Estado no logra cubrir.
Mientras el régimen insiste en discursos de resistencia y normalidad, son los propios cubanos quienes, desde sus limitados recursos, asumen la tarea de ayudar a los más vulnerables, especialmente en fechas que tradicionalmente simbolizan unión y esperanza.




