Brigadas médicas en México podrían regresar a la Isla
Aunque Sheinbaum no ha pedido revisar sus acuerdos, reconoció que existe presión por parte de EEUU
La permanencia de 3.140 profesionales de la salud cubanos en México podría terminar tras presión de Washington, según admitió la propia embajada de Cuba en ese país, aunque, por ahora, el gobierno de Claudia Sheinbaum no ha pedido revisar el acuerdo y mantiene su respaldo público a la colaboración sanitaria con La Habana.
La señal de alerta surgió de una entrevista concedida por Johana Tablada de la Torre, segunda jefa de misión cubana, al diario El Sol de México, en un momento en que varios países de la región ya han desmontado convenios similares.
Tablada sostuvo que no puede descartar gestiones de Estados Unidos para sacar a los médicos cubanos de México, aunque dijo confiar en que el Ejecutivo mexicano mantendrá su postura.
“No tenemos ninguna comunicación del gobierno mexicano pidiendo reconsiderar la presencia de los médicos y no creo que vaya a haber ningún problema en México”, afirmó la diplomática, después de señalar que México ha actuado con apego “a su interés nacional, a su soberanía, a su autonomía”.
La declaración no llega de la nada, pues México se ha convertido en uno de los principales destinos de estas brigadas y, para el régimen cubano, conservar ese espacio tiene peso político y económico.
La entrevista también deja ver la preocupación de La Habana ante una ofensiva diplomática que ya ha tenido efectos en otros países del Caribe y Centroamérica, donde acuerdos antes presentados como cooperación solidaria han entrado en revisión o han sido cancelados.
La presión de Washington sobre las brigadas cubanas
Estados Unidos ha endurecido su discurso y sus medidas contra este programa. En febrero de 2025, la administración de Donald J. Trump amplió las restricciones de visa a funcionarios cubanos vinculados con la exportación de mano de obra y a sus familiares inmediatos.
El secretario de Estado, Marco Rubio, calificó esas misiones como “trabajo forzado” y sostuvo que ese esquema enriquece al régimen cubano mientras priva a la Isla de personal sanitario que necesita con urgencia.
El centro de la controversia está en el manejo del dinero y en las condiciones laborales. Distintos reportes sostienen que los países receptores pagan sumas completas por esos servicios, pero los médicos reciben solo una fracción, mientras el Estado cubano se queda con buena parte de los ingresos.
Es importante recordar que, según varias denuncias, los profesionales suelen ver apenas un pequeño porcentaje del monto desembolsado por los gobiernos anfitriones mientras se encuentran bajo estos convenios.
Pese a esas críticas, Sheinbaum defendió el acuerdo el 25 de marzo, asegurando que ambos países tenían “un muy buen acuerdo” que además ayudaba mucho a la nación azteca.
Según el discurso oficial, se decidió mantener la presencia de médicos cubanos para cubrir zonas rurales y áreas con déficit de especialistas, aun cuando otros gobiernos de la región ya dieron marcha atrás.



