El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla protagonizó este martes 27 de octubre un enfrentamiento con el embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Michael Waltz, durante una sesión de la Asamblea General dedicada al embargo contra Cuba.
El incidente ocurrió cuando el representante estadounidense denunciaba los privilegios económicos de la dirigencia castrista y provocó una interrupción del debate diplomático.
Según las imágenes de la transmisión oficial de Naciones Unidas (ONU Web TV), Rodríguez abandonó su asiento y avanzó hacia el estrado acompañado por otros funcionarios de la delegación cubana, incluido Ernesto Soberón. Los representantes de La Habana exigían que Waltz detuviera sus declaraciones, al considerarlas ofensivas. La situación generó un intercambio de acusaciones que obligó a intervenir a la presidencia de la sesión.
Embajador de EEUU denuncia intimidación del régimen cubano
Khalilur Rahman, encargado de dirigir el encuentro, solicitó al ministro de Relaciones Exteriores que regresara a su puesto. Waltz interpretó el acercamiento como una maniobra intimidatoria y rechazó interrumpir su exposición. También advirtió que continuaría hablando sobre la corrupción del gobierno cubano pese a las protestas de sus representantes.
#EN6 | #Internacionales Momentos de tensión entre el representante permanente de EE.UU. ante la ONU, Mike Waltz, con el embajador de Cuba, Bruno Rodríguez, quien llamaba al orden al considerar ofensivo el discurso de Waltz.
La ONU discute poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba.
Fuente: ONU
— El Noticiero (@elnoticiero_6) October 27, 2026
La delegación de Cuba presentó al menos tres cuestiones de orden amparadas en el artículo 71 del reglamento de la Asamblea General. Ninguna prosperó y la presidencia devolvió la palabra al estadounidense. Rodríguez acusó al diplomático de faltar a la verdad y cuestionó el contenido de su intervención.
El enfrentamiento alcanzó a J.P. Freire, portavoz de Waltz. De acuerdo con el New York Post, un integrante de la representación cubana intentó arrebatarle su teléfono mientras documentaba los acontecimientos. El episodio añadió nuevas acusaciones sobre la conducta de los funcionarios de La Habana.
Waltz exhibe los privilegios de la élite gobernante cubana
Durante su discurso, el embajador mostró fotografías de artículos y propiedades que atribuyó a Fidel Castro, su familia y Miguel Díaz-Canel. Entre los objetos mencionó relojes Rolex valorados en 40.000 dólares, corbatas Hermès y bolígrafos Montblanc, utilizados como ejemplos del contraste entre los gobernantes y la población.
También señaló una propiedad costera de 14.000 metros cuadrados en Varadero, Cayo Piedra y un yate de 50 metros. Waltz sostuvo que esos bienes reflejan privilegios inaccesibles para millones de cubanos que enfrentan dificultades para conseguir alimentos, medicamentos y otros productos esenciales.
El diplomático citó además una investigación del Miami Herald sobre GAESA, el conglomerado empresarial controlado por los militares cubanos. Según las cifras presentadas, la entidad acumuló ganancias por 18.000 millones de dólares y mantenía otros 14.000 millones en efectivo.
The Castro regime has profited at the expense of the Cuban people with luxury cars, expensive watches and a private island resort. As I shared this with the world, regime thugs rushed the stage to interrupt my speech.
They can intimidate their own people in Cuba but think again about trying that nonsense in the United States of America.
— Ambassador Mike Waltz (@USAmbUN) October 27, 2026
Debate sobre el embargo a Cuba termina marcado por las protestas
Waltz también acusó a representantes cubanos de hostigar a antiguos presos políticos durante un encuentro organizado por la misión estadounidense el 19 de octubre. Según su denuncia, los funcionarios intentaron grabar e intimidar a participantes dentro de las instalaciones de Naciones Unidas.
La confrontación ocurrió antes de una nueva votación sobre la resolución que solicita eliminar el embargo estadounidense. Esta iniciativa, presentada desde 1992, no tiene carácter vinculante. En 2025 recibió 165 votos favorables, frente a los 187 registrados en 2024, una caída del respaldo internacional a la propuesta cubana.